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Ciencia

En España encontraron huevos de dinosaurio de hace 72 millones de años y descubrieron algo insólito. Dos tipos diferentes estaban enterrados en el mismo lugar

Un yacimiento de Guadalajara conserva huevos de dinosaurio de 72 millones de años en un estado excepcional. Los paleontólogos identificaron dos tipos distintos en una misma capa, un hallazgo rarísimo que revela nuevos secretos de los titanosaurios europeos.
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Hace unos 72 millones de años, cuando los dinosaurios todavía dominaban los ecosistemas terrestres, una región de la actual España ofrecía las condiciones necesarias para que enormes herbívoros depositaran sus huevos. Aquellas puestas terminaron sepultadas bajo sedimentos y permanecieron allí durante millones de años, hasta que los paleontólogos comenzaron a reconstruir una historia mucho más compleja de lo esperado.

El escenario es el yacimiento cretácico de Poyos, en la provincia de Guadalajara. Los investigadores han recuperado huevos de titanosaurio excepcionalmente conservados, cuatro de los cuales pueden contemplarse en el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha, en Cuenca.

Sin embargo, lo verdaderamente extraordinario no es que hayan encontrado huevos de dinosaurio, sino que en una misma capa geológica aparecieron dos tipos con características muy diferentes. Una combinación inusual que podría aportar información sobre la diversidad de estos gigantes poco antes de su desaparición.

Los huevos escondían una diferencia que no podía apreciarse a simple vista

En España encontraron huevos de dinosaurio de hace 72 millones de años y descubrieron algo insólito. Dos tipos diferentes estaban enterrados en el mismo lugar
Huevos fosilizados de titanosaurio de aproximadamente 72 millones de años, descubiertos en el yacimiento de Poyos, en Guadalajara. Sus cáscaras han permitido identificar dos tipos diferentes de huevos en un mismo nivel geológico. © Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM).

Los titanosaurios fueron un grupo de dinosaurios saurópodos herbívoros, caracterizados por sus largos cuellos, cuerpos voluminosos y extremidades robustas. Habitaron distintos continentes durante el Cretácico y algunos alcanzaron tamaños gigantescos. En Poyos, los investigadores analizaron huevos completos, fragmentos de cáscara y restos de nidadas pertenecientes al final de ese periodo.

El estudio original publicado en Cretaceous Research describe dos tipos de huevos: Fusioolithus baghensis, conocido en otros yacimientos, y Litosoolithus poyosi, una nueva clasificación identificada en Guadalajara. La segunda presenta características especialmente llamativas. Sus huevos son grandes, pero poseen cáscaras extraordinariamente delgadas y una porosidad reducida en comparación con otros huevos atribuidos a titanosaurios.

Estas diferencias se identificaron mediante el análisis microscópico de la estructura de las cáscaras, incluida la disposición de las unidades minerales y los canales porosos.

El descubrimiento plantea una posibilidad fascinante: que diferentes tipos de titanosaurios utilizaran la misma región para reproducirse. Sin embargo, los investigadores advierten que distinguir tipos de huevos no equivale necesariamente a identificar especies concretas de dinosaurios, porque todavía no se conocen con certeza sus productores.

Un descubrimiento poco habitual que conecta a España con otros antiguos territorios de dinosaurios

En España encontraron huevos de dinosaurio de hace 72 millones de años y descubrieron algo insólito. Dos tipos diferentes estaban enterrados en el mismo lugar
Comparación de materiales fósiles procedentes del yacimiento de Poyos. El análisis de la forma y la microestructura de las cáscaras permitió diferenciar dos tipos de huevos atribuidos a dinosaurios titanosaurios. © Cretaceous Research.

La convivencia de diferentes tipos de huevos en un mismo nivel estratigráfico es poco frecuente en el registro fósil de los titanosaurios, especialmente cuando pertenecen a determinadas familias de clasificaciones paleontológicas. Según explica el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha, el yacimiento de Poyos ofrece un registro excepcional para estudiar las estrategias reproductivas de estos animales y comparar sus características con otros depósitos europeos.

La investigación también permite establecer relaciones con fósiles recuperados mucho más lejos. Algunos huevos de Fusioolithus baghensis presentan semejanzas con materiales encontrados en Auca Mahuevo, en la Patagonia argentina, uno de los grandes yacimientos de nidificación de dinosaurios del mundo.

Una investigación presentada por científicos de la UNED ya había comparado las cáscaras de Poyos con las de Auca Mahuevo, encontrando semejanzas generales, pero también diferencias en tamaño, grosor y estructura mineral. Estas comparaciones ayudan a reconstruir la diversidad y distribución de los titanosaurios, aunque no demuestran por sí solas que existieran rutas migratorias directas entre Europa y Sudamérica durante aquella época.

Cuatro huevos que ya pueden verse en un museo, pero cuya historia comenzó hace millones de años

En España encontraron huevos de dinosaurio de hace 72 millones de años y descubrieron algo insólito. Dos tipos diferentes estaban enterrados en el mismo lugar
Los cuatro huevos fosilizados de titanosaurio se exhiben en el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha, en Cuenca. Su conservación permite estudiar las características de las puestas realizadas hace unos 72 millones de años. © Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha / JCCM.

Los cuatro huevos completos forman parte de una exposición permanente del Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha. Su presentación oficial tuvo lugar el 4 de noviembre de 2025, durante la Semana de la Ciencia.

El Gobierno de Castilla-La Mancha destacó entonces el carácter excepcional de encontrar dos tipos de huevos en el mismo nivel geológico y su importancia para comprender la diversidad de los grandes saurópodos europeos.

El valor del descubrimiento también está en su contexto. Los fósiles conservan información sobre las condiciones del terreno donde fueron depositados, las características de las cáscaras y las posibles diferencias entre los animales que los produjeron. Aunque todavía no podemos reconstruir exactamente cómo eran aquellos nidos en funcionamiento ni qué especies concretas pusieron cada huevo, las investigaciones están aportando una imagen cada vez más detallada de la reproducción de los dinosaurios europeos.

Después de 72 millones de años enterrados, estos fósiles siguen proporcionando respuestas sobre una etapa decisiva de la historia de la vida. Y Poyos podría conservar todavía muchas otras pistas esperando a ser descubiertas.

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