La guerra de Ucrania está entrando en una nueva etapa tecnológica. Durante años, los soldados intentaron esconderse de las cámaras de los drones para evitar ser detectados. Ahora, una modificación sorprendentemente sencilla está cambiando esa estrategia: los drones también pueden escuchar.
Tanto Rusia como Ucrania comenzaron a incorporar micrófonos a sus vehículos no tripulados, permitiendo que los operadores detecten sonidos incluso cuando los objetivos permanecen fuera del campo visual.
El sistema puede captar motores, conversaciones y otros ruidos que revelan actividad cercana. Y lo más inquietante es que no necesita componentes especialmente sofisticados.
Los drones pueden permanecer escondidos hasta escuchar un objetivo
La tecnología se está incorporando a los llamados Zhdun, drones FPV de emboscada utilizados desde finales de 2024. A diferencia de los drones convencionales, que consumen energía mientras vuelan, estos dispositivos aterrizan en zonas estratégicas, apagan sus motores y esperan.
Pueden permanecer inmóviles durante horas antes de volver a despegar.
Hasta ahora, necesitaban mantener cierta visibilidad sobre carreteras o caminos para identificar objetivos. Con un micrófono, pueden permanecer ocultos entre la vegetación y alertar al operador cuando detectan sonidos cercanos.
Rusia comenzó a incorporar esta modificación a sus drones de fibra óptica Prince Vandal Novgorod, según confirmó su fabricante en septiembre de 2026.
Ucrania asegura que sus drones pueden escuchar vehículos a 200 metros
La tecnología también llegó rápidamente al ejército ucraniano.
El 17 de octubre, el fabricante Ptashka anunció que sus drones FPV de fibra óptica incorporaban micrófonos capaces de detectar diferentes fuentes sonoras.
Según la empresa, los dispositivos pueden captar conversaciones en voz alta a distancias de entre 20 y 30 metros.
Los vehículos ligeros podrían identificarse mediante su sonido a unos 50 o 100 metros, mientras que la maquinaria pesada podría detectarse hasta a 200 metros. Estas cifras corresponden a pruebas y declaraciones del fabricante, por lo que su rendimiento depende de las condiciones del entorno.
La compañía también desarrolló Multi-Zhdun, un sistema que permite supervisar varios drones de emboscada desde una misma posición.
Los robots terrestres también pueden escuchar y hablar
La innovación no se limita a los dispositivos aéreos.
Empresas ucranianas como DevDroid están incorporando micrófonos y altavoces a robots terrestres utilizados para transportar suministros, evacuar heridos y realizar misiones peligrosas.
Los micrófonos permiten que los operadores escuchen actividad fuera del alcance de las cámaras. Los altavoces, por su parte, pueden transmitir mensajes grabados o conversaciones en directo.
Estos robots pueden comunicarse con soldados ucranianos aislados e incluso transmitir llamados a la rendición a combatientes rusos. La tecnología permite realizar determinadas tareas sin exponer directamente a los operadores al fuego enemigo.
El siguiente paso podría ser una red de drones que compartan sonidos
La detección acústica no es completamente nueva.
Durante la Primera Guerra Mundial ya se utilizaban sistemas de micrófonos para localizar posiciones de artillería.
Actualmente, Ucrania emplea una red conocida como Sky Fortress para detectar drones mediante señales sonoras. Los analistas consideran que los micrófonos instalados en drones FPV podrían integrarse en sistemas de información militar capaces de combinar datos de diferentes sensores.
Sin embargo, una red generalizada de drones que localice automáticamente objetivos mediante sonido todavía es una posibilidad tecnológica, no una capacidad demostrada. Además, un solo micrófono no puede determinar siempre la posición exacta de una fuente sonora. El viento, las explosiones y el ruido ambiental pueden dificultar la detección.
Aun así, esta evolución evidencia cómo una modificación de bajo costo puede transformar las condiciones del combate. En Ucrania, evitar las cámaras ya no garantiza permanecer inadvertido. El sonido de un motor o una conversación también puede revelar actividad en una posición oculta, convirtiendo el silencio en un nuevo elemento de supervivencia.