Un virus diseñado en laboratorio acaba de hacer algo que la minería lleva décadas intentando conseguir: separar tierras raras sin recurrir a procesos extremadamente contaminantes. La clave es que funciona como una esponja inteligente y libera los metales casi puros con un pequeño cambio de temperatura
El bacteriófago modificado por investigadores de UC Berkeley captura elementos estratégicos incluso dentro de aguas ácidas cargadas de otros metales. Después se agrupa, se separa del líquido y puede reutilizarse, abriendo una posible vía para recuperar materiales críticos de minas y residuos electrónicos.
Ciencia
Martín Nicolás Parolari
26 Jul