Saltar al contenido
Tecnología

China ha conseguido llevar un vehículo de 1,1 toneladas de 0 a 800 km/h en solo 5,3 segundos. Y su pista de apenas un kilómetro apunta mucho más allá de los trenes ultrarrápidos

El laboratorio Donghu necesitó unos 600 metros para acelerar su plataforma experimental hasta 800 km/h y apenas ocho segundos para completar toda la prueba. El récord es espectacular, pero la tecnología que hay detrás tiene un objetivo todavía más ambicioso: servir algún día para impulsar aeronaves e incluso sistemas de lanzamiento espacial.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Hay cifras que cuesta visualizar hasta que se ponen juntas. 1.110 kilos. 800 kilómetros por hora. 5,3 segundos.

Eso es lo que consiguió un equipo del Laboratorio Donghu, en la provincia china de Hubei, con una plataforma experimental de levitación magnética. China no necesitó una enorme línea ferroviaria para hacerlo: toda la pista mide apenas un kilómetro y el vehículo ya había alcanzado su velocidad máxima aproximadamente en el metro 600. Después frenó hasta detenerse al final del recorrido. La prueba completa duró ocho segundos.

Traducido a algo todavía más salvaje, pasar de 0 a 800 km/h en 5,3 segundos supone una aceleración media cercana a 42 m/s², aproximadamente 4,3 veces la gravedad terrestre. Y aquí está la clave: esto no es el prototipo de un tren en el que China pretenda meter pasajeros mañana.

China ha construido una catapulta electromagnética disfrazada de tren

China ha conseguido llevar un vehículo de 1,1 toneladas de 0 a 800 km/h en solo 5,3 segundos. Y su pista de apenas un kilómetro apunta mucho más allá de los trenes ultrarrápidos
© Embachinave.

El vehículo experimental utiliza un sistema de suspensión eléctrica mediante imanes permanentes combinado con propulsión electromagnética. El objetivo es mantener la plataforma suspendida y controlada mientras el campo electromagnético proporciona el empuje necesario para lanzarla a velocidades extremas.

Conseguirlo en una pista tan corta obligó además a resolver varios problemas simultáneamente: estabilidad aerodinámica a alta velocidad, comunicaciones inalámbricas con muy poca latencia y un control extremadamente preciso del sistema de propulsión.

El resultado llegó después de una progresión bastante rápida. El mismo laboratorio alcanzó 650 km/h el 16 de junio de 2025 y elevó el récord hasta 700 km/h el 14 de julio. A finales de diciembre anunció finalmente los 800 km/h, convirtiendo esta última prueba en su tercer récord en aproximadamente seis meses.

La velocidad, sin embargo, puede ser casi lo menos interesante del experimento.

El siguiente paso no tiene por qué llevar raíles ni pasajeros

China ha conseguido llevar un vehículo de 1,1 toneladas de 0 a 800 km/h en solo 5,3 segundos. Y su pista de apenas un kilómetro apunta mucho más allá de los trenes ultrarrápidos
© YouTube.

El propio Laboratorio Donghu explica que la instalación funcionará como plataforma abierta para desarrollar futuras tecnologías de transporte maglev, lanzamientos aeroespaciales electromagnéticos y proyectos relacionados con la llamada economía de baja altitud.

Ahí aparece una posibilidad bastante más radical que construir simplemente otro tren rápido.

Un sistema electromagnético de gran potencia podría proporcionar a una aeronave una parte de su velocidad antes de que dependa completamente de sus propios motores. El principio recuerda al de una catapulta: utilizar una infraestructura terrestre para acelerar el vehículo y reducir parte del trabajo que después tendrá que realizar por sí mismo.

Eso abre la puerta a aplicaciones experimentales para aviones, vehículos de pruebas y, a más largo plazo, sistemas vinculados al lanzamiento aeroespacial. El laboratorio menciona explícitamente la investigación en electromagnetic aerospace launch, aunque eso está todavía muy lejos de significar que China disponga ya de una catapulta capaz de poner cohetes en órbita.

800 km/h en un kilómetro cambia el problema por completo

Los maglev suelen llamar la atención por su velocidad máxima. En este experimento ocurre algo diferente: lo extraordinario es cuánto espacio necesita para alcanzarla.

Una línea ferroviaria comercial puede permitirse decenas o cientos de kilómetros para acelerar progresivamente. Donghu está estudiando qué ocurre cuando una plataforma de más de una tonelada recibe un enorme empuje electromagnético y pasa de estar completamente quieta a desplazarse a más de 222 metros por segundo prácticamente en lo que dura un semáforo. Y quizá por eso el vehículo chino resulte más interesante si dejamos de imaginarlo como un tren.

China ha construido una pista de un kilómetro capaz de lanzar una tonelada de metal a 800 km/h. Ahora está intentando descubrir cuántas cosas pueden aprovechar una catapulta semejante.

Compartir esta historia

Artículos relacionados