El cometa 3I/ATLAS no es un fenómeno aislado: los astrónomos esperan detectar hasta dos objetos interestelares por año en la próxima década, gracias a nuevos telescopios como el Observatorio Vera Rubin en Chile. Tanto la NASA como la ESA trabajan ya en misiones capaces de interceptar a estos visitantes cósmicos antes de que desaparezcan para siempre
Durante años fue un gigante dormido, símbolo de ambición y fracaso a partes iguales. Pero el colosal reactor de fusión nuclear ITER, en el sur de Francia, vuelve a cobrar vida. Tras crisis internas y décadas de escepticismo, el proyecto más costoso de la ciencia moderna retoma su marcha hacia una energía limpia e inagotable.
La constelación Swarm de la ESA muestra que el punto débil del campo magnético se agrandó.
Acompañar, sí. Sustituir, no. Los especialistas en psicología infantil coinciden en que los padres pueden y deben fomentar las amistades de sus hijos, pero sin forzar los vínculos ni intervenir directamente. Un entorno familiar y escolar seguro es la base para que los niños aprendan a relacionarse de forma sana y duradera
Una tormenta solar como la del año 1859 podría borrar temporalmente la civilización tecnológica moderna. La ESA recreó ese escenario —una llamarada X45 con tres fases de destrucción— para evaluar cuánto resistiría la Tierra sin GPS, sin satélites y sin red eléctrica.
Los telescopios Hubble y James Webb lo observan sin descanso. Pero lo que más desconcierta a los científicos no es su brillo, sino lo que podría ocultar: señales de una “vida divergente”, una forma de existencia que no necesita agua, oxígeno ni ADN. Harvard propone que el cosmos podría estar lleno de ella… y que nunca la notaríamos.
Un cráter submarino frente a las costas de Gran Bretaña, descubierto hace más de dos décadas, acaba de confirmar su origen cósmico. El llamado cráter Silverpit, oculto bajo el Mar del Norte, se formó tras el impacto de un asteroide de 160 metros que generó un gigantesco tsunami.
Durante décadas, las neuronas se llevaron todo el crédito. Pero la ciencia acaba de revelar que unas células silenciosas, las astrocitos, podrían ser las verdaderas guardianas de la memoria emocional. Su hallazgo reescribe cómo recordamos y por qué ciertas vivencias se niegan a desaparecer.
En un bosque del norte de Finlandia, científicos hallaron diminutas partículas de oro dentro de las agujas de abetos rojos. No es magia: bacterias microscópicas las generan dentro del tejido vegetal. El hallazgo abre la puerta a nuevas técnicas de exploración minera sostenible y biotecnología ambiental.
Un nuevo trabajo de investigación muestra que son muchísimos más los estadounidenses que caben en la categoría de obesos con los nuevos criterios diagnósticos que se dieron a conocer este año.
“Si sientes que tu coche es un imán para la caca de pájaros, no te equivocas”.
Under, en la costa sur de Noruega, no es solo un restaurante: es una escultura habitable que se hunde en el mar. Su comedor submarino ofrece una experiencia inmersiva donde arquitectura, gastronomía y ciencia se fusionan en un homenaje al océano y a la sostenibilidad nórdica.
Una pista de por qué quienes usan estos medicamentos para la obesidad tienden a informar un menor consumo de alcohol.
Un astrofísico propone una interesante explicación sobre por qué los humanos nunca hemos podido detectar ninguna civilización alienígena.
Conclusión: no es lo que todos pensaban.
Un astrofísico del Centro Goddard de la NASA plantea una hipótesis tan desarmante como humana: tal vez los extraterrestres dejaron de intentar contactarnos porque no valía la pena. Ni somos tan interesantes, ni ellos tan poderosos. En lugar de civilizaciones superavanzadas, el universo podría estar lleno de sociedades… simplemente normales.
Un análisis de muestras recolectadas por la misión Apolo 17 reveló una firma isotópica desconocida del azufre que podría reescribir la historia del satélite terrestre. El hallazgo sugiere que la Luna pudo tener una atmósfera primitiva o conservar trazas químicas del cuerpo que le dio origen.
No era un cohete ni una nave espacial, sino un viejo avión militar que subía y caía hasta dejarlo todo suspendido. En sus entrañas, científicos y voluntarios flotaban, se desorientaban y, muchas veces, vomitaban. Pero fue allí, entre turbulencias y mareos, donde aprendimos lo más importante: cómo ser humanos sin gravedad.
Un estudio de la NASA y la Universidad Estatal de Pensilvania reveló que fragmentos biológicos pueden sobrevivir más de 50 millones de años atrapados en el hielo marciano, lo que abre nuevas esperanzas para hallar rastros de vida en el planeta rojo.
No serán cúpulas metálicas ni refugios improvisados, sino hábitats vivos y autosustentables donde la humanidad podría prosperar sin depender de la Tierra. La Agencia Espacial Europea ya imagina jardines marcianos, robots médicos y materiales inteligentes que se reparan solos. El sueño de vivir en otro planeta tiene, por fin, una fecha.