Lionel Messi acaba de recibir uno de los homenajes más inesperados de su carrera. Esta vez no se trata de una estatua, un estadio o un reconocimiento deportivo, sino de una nueva especie de planta descubierta en las montañas de Perú que llevará su nombre para siempre.
La especie fue bautizada oficialmente como Salvia messii y se distingue por sus delicadas flores celestes y blancas, una combinación que recuerda inmediatamente a la camiseta de la Selección argentina.
El descubrimiento fue realizado por un equipo internacional de investigadores y publicado el 2 de octubre de 2026 en la revista científica Phytotaxa.
Sin embargo, detrás de esta curiosidad botánica existe una noticia preocupante: la planta tiene una distribución geográfica muy limitada y ya fue clasificada como una especie en peligro de extinción.
Una flor con los colores de la Selección argentina
La Salvia messii pertenece a la familia de las lamiáceas, que incluye plantas conocidas como la menta, la albahaca, el romero y otras variedades de salvia.
Se trata de un arbusto aromático que puede alcanzar aproximadamente un metro y medio de altura. Sus flores presentan una estructura particularmente llamativa: una parte blanca y otra de color celeste claro, acompañadas por brácteas de tonalidades fucsias.
Esta combinación inspiró a los investigadores a dedicarle el nombre a Lionel Messi, reconociendo tanto su trayectoria deportiva como su influencia internacional.
El nombre científico utiliza la terminación latina correspondiente a una especie dedicada a una persona, por lo que el apellido Messi aparece escrito como messii.

El descubrimiento ocurrió a más de 2.000 metros de altura
La investigación estuvo a cargo de Paúl Gonzáles, del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; Rolando Uría, investigador argentino; y Jean Capcha-Ramos, de la organización Huarango Nature.
Los especialistas realizaron exploraciones entre 2023 y 2025 en quebradas y laderas rocosas de los Andes peruanos. La planta fue localizada principalmente entre los 2.000 y 2.400 metros sobre el nivel del mar, en ambientes donde convive con cactus y otros arbustos adaptados a condiciones secas.
Después de recolectar ejemplares, los científicos compararon sus características con registros de herbarios y otras especies conocidas.
Los análisis confirmaron que se trataba de una especie que todavía no había sido descrita formalmente por la ciencia.
La planta de Messi ya está amenazada
Aunque su descubrimiento despertó entusiasmo, los investigadores advierten que la Salvia messii enfrenta importantes amenazas ambientales.
Su distribución está restringida a determinadas zonas montañosas de Perú, lo que aumenta su vulnerabilidad frente a alteraciones del entorno. Entre los principales riesgos se encuentran los incendios forestales, las sequías asociadas al cambio climático y la construcción de infraestructuras que podrían modificar su hábitat.
Debido a estas condiciones, los autores del estudio evaluaron la especie dentro de la categoría En Peligro (EN).
Esto significa que su conservación requiere atención especial para evitar que desaparezca de su ambiente natural.

Un descubrimiento que revela la biodiversidad desconocida de los Andes
Más allá del homenaje futbolístico, el hallazgo demuestra que todavía existen numerosas especies vegetales sin documentar en Sudamérica.
Los investigadores destacan especialmente la importancia de los matorrales que rodean los antiguos bosques andinos, ambientes que podrían albergar una biodiversidad mucho mayor de la conocida.
La identificación de Salvia messii refuerza la necesidad de ampliar las investigaciones botánicas y proteger estos ecosistemas. Messi ya tiene su nombre asociado a innumerables récords deportivos. Ahora también forma parte de la clasificación científica de la vida en la Tierra.
Y aunque esta pequeña planta nunca marcará un gol, su descubrimiento podría convertirse en una oportunidad para llamar la atención sobre la conservación de las especies amenazadas.