Copia de una dentadura etrusca, Europa.
Imagen: The Wellcome Collection.

El cuerpo humano es resistente, pero no todas las partes son reemplazables en su interior. Debido a esto, los humanos siempre est√°n buscando mejores m√©todos de trasplantes y pr√≥tesis, los cuales estamos usando como herramientas m√©dicas desde la antig√ľedad, especialmente en la boca.

Despu√©s de miles de a√Īos de intentos, la ciencia dental recientemente ha logrado reemplazar los dientes humanos con implantes duraderos y de apariencia aut√©ntica (aunque a√ļn son costosos). Sin embargo, durante cientos de a√Īos antes de esto, las dentaduras postizas eran quiz√°s demasiado sofisticadas.

Seg√ļn el historiador Scott Swank, curador del Museo Nacional de Odontolog√≠a en Estados Unidos, es posible encontrar muchos ejemplos de restauraci√≥n dental muy atr√°s en nuestra historia, pero no califican como dentaduras reales. Por ejemplo, los antiguos egipcios desarrollaron puentes para sustituir los dientes perdidos, usando un alambre de oro pegado a los dientes vecinos para mantener uno o dos dientes falsos en su lugar, generalmente tallados en marfil de hipop√≥tamo o donados por otro humano.

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Copia de una dentadura etrusca, Europa.
Imagen: The Wellcome Collection.

En la antigua Italia, los etruscos utilizaron m√©todos similares, al igual que los romanos que los sucedieron. Los puentes eran formados a partir de metal y marfil, huesos o dientes humanos y animales completos, explica Swank, y los restos arqueol√≥gicos muestran que se us√≥ un implante hecho de plomo en al menos un caso. ‚ÄúLos investigadores dijeron que en realidad hab√≠a algo de curaci√≥n √≥sea a su alrededor, aunque no puedo imaginar c√≥mo fue ese proceso de curaci√≥n‚ÄĚ.

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Sin embargo, alrededor del a√Īo 1100, la humanidad estaba lista para dar el salto a las dentaduras postizas, o al menos en algunos rincones del globo. Alrededor de este tiempo, seg√ļn Swank, lo que los historiadores generalmente aceptan como la primera dentadura postiza comenz√≥ a aparecer en China y Jap√≥n, aunque apenas sobrevivieron algunos ejemplos de la temprana Edad Media.

Los registros y artefactos que tenemos muestran que las bases para estas dentaduras postizas fueron talladas cuidadosamente en maderas duras para adherirse naturalmente a la boca humana sin dientes (gracias a la saliva, las membranas mucosas y los principios de absorción). Los dientes falsos generalmente se tallaban en marfil y se colocaban en las bases de madera.

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Dentadura de porcelana superior completa, Londres, Inglaterra, 1795-1814.
Imagen: The Wellcome Collection.

Ahí radica la gran diferencia entre las dentaduras postizas asiáticas y europeas tempranas, comenta Swank: durante la Edad Media y el Renacimiento, China y Japón produjeron dentaduras autoadhesivas hechas principalmente de madera, mientras que las versiones europeas surgieron en el siglo XV, y en su lugar se basaron en gran medida en el metal.

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‚ÄúNo estamos seguros de por qu√© fue as√≠, pero puede tener que ver con las diferencias en los √°rboles. Tienes que tener madera bastante densa para hacer la fabricaci√≥n, y para no terminar con los problemas en los que incurres con la madera h√ļmeda‚ÄĚ.

Cualquiera que sea la razón, los dentistas europeos optaron por alambre de metal, placas y resortes para instalar las dentaduras de los pacientes durante los próximos siglos. Los juegos de porcelana ganaron cierta popularidad a lo largo del siglo XVIII, pero se astillaban fácilmente, y no vendrían equipados con bases de goma de vulcanita mas duraderas (aunque mas feas) hasta la década de 1850.

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Dentadura inferior con dientes humanos, Inglaterra, 1800-1870.
Imagen: The Wellcome Collection.

Para los dientes postizos, estos artesanos de antes de la era industrial usarían marfil o hueso tallado, dientes enteros de vacas u otros animales, e incluso dientes humanos que habían sido extraídos de otros pacientes, vendidos por donantes dispuestos o recuperados de los campos de batalla.

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En las colonias estadounidenses, estos métodos también fueron adoptados, lo que lleva, de hecho, a uno de los mitos urbanos mas grandes en la historia dental de los Estados Unidos.

Como explicó Swank, el presidente George Washington es conocido por tener un juego de dientes de madera, pero no fue así; aunque probablemente hubiera sido más feliz si lo hubiera hecho.

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Las dentaduras postizas m√°s largas de Washington conten√≠an dientes de marfil y un aparato de resorte dise√Īado para mantenerlos en su boca. Se estima que eran bastante inc√≥modos, lo que podr√≠a explicar el mito que surgi√≥ en a√Īos posteriores: en pinturas y quiz√°s en p√ļblico, ‚Äúsu semblante fue descrito como de madera‚ÄĚ, dijo Swank.

La dentadura de George Washington.
Foto: AP Images.

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Por otro lado, el malentendido podr√≠a haber surgido de un art√≠culo de un peri√≥dico publicado en Filadelfia en la √©poca del centenario del pa√≠s, cuando las dentaduras de Washington estaban en exhibici√≥n p√ļblica. Un periodista describi√≥ su apariencia de color marr√≥n, probablemente manchada de t√©, y comenzando a mostrar las capas internas de marfil que no son diferentes a los anillos en un √°rbol, y el p√ļblico puede entendido de manera literal.

Las dentaduras postizas, que actualmente residen en el Museo Nacional de Odontolog√≠a, ‚Äúprobablemente ten√≠an un aspecto de madera‚ÄĚ para ese periodista, dijo Swank.

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Como cualquier dentista puede decirnos, sin embargo, lo que cuenta es lo que hay dentro.