Paneles solares en un espacio que nadie utilizaba
Los paneles fotovoltaicos suelen instalarse sobre tejados, terrenos abiertos o grandes estructuras. Sin embargo, la startup suiza Sun-Ways encontró otra superficie disponible: el espacio situado entre los rieles de las vías ferroviarias.
Su primer proyecto piloto funciona en Buttes, en el cantón suizo de Neuchâtel. Allí se instalaron 48 paneles de 380 W sobre un tramo de 100 metros de una línea abierta al tráfico. El sistema alcanza una potencia total de 18 kWp y fue inaugurado el 24 de abril de 2025.
A diferencia de otras propuestas que colocan módulos solares cerca de las vías, Sun-Ways los instala directamente entre los rieles. Los trenes circulan sobre ellos sin tocarlos, aprovechando un espacio ya construido y evitando ocupar nuevos terrenos agrícolas o naturales.

Más de 11.000 trenes pasaron sobre la instalación
Después de su primer año, el proyecto produjo más de 16.000 kWh de electricidad, pese a permanecer detenido durante aproximadamente un mes por trabajos técnicos y acumulación de nieve. Esa cantidad equivale al consumo anual aproximado de tres o cuatro viviendas suizas.
Durante el mismo periodo, más de 11.000 trenes circularon sobre los paneles sin afectar su estabilidad ni provocar conflictos con las operaciones ferroviarias. El operador regional TransN tampoco informó problemas importantes relacionados con el mantenimiento, la infraestructura o el tráfico.
La electricidad generada se envía actualmente a la red pública. No obstante, Sun-Ways estudia utilizarla en el futuro para alimentar subestaciones ferroviarias o incluso la línea eléctrica de tracción de los propios trenes.
Los paneles pueden retirarse para reparar las vías
El principal desafío consiste en instalar una central solar sin impedir la inspección y reparación de la infraestructura ferroviaria. Para resolverlo, la empresa desarrolló un sistema patentado que permite colocar y retirar mecánicamente los paneles mediante una máquina especializada.
De esta forma, los operarios pueden desmontar rápidamente una sección cuando necesitan revisar los rieles, las traviesas o el balasto. El proyecto suizo también evalúa posibles reflejos, acumulación de suciedad, microfisuras, riesgo de incendio e interferencias con los equipos habituales de inspección.
Los módulos incluyen filtros antirreflejo y sensores para vigilar su funcionamiento. Sun-Ways también plantea utilizar cepillos instalados en algunos trenes para retirar polvo y residuos de la superficie.
Colocarlos horizontalmente reduce parte de la producción
La instalación presenta una desventaja evidente: los paneles están completamente horizontales. Normalmente, los sistemas fotovoltaicos se inclinan para recibir más radiación solar y evitar que se acumule suciedad.
Sun-Ways calcula que esa posición reduce la producción alrededor de un 10%. Aun así, sostiene que la pérdida puede compensarse aprovechando miles de kilómetros de infraestructura existente. Según sus estimaciones, cubrir los tramos adecuados de los aproximadamente 5.320 kilómetros de vías suizas permitiría generar hasta 1 TWh anual, cerca del 2% del consumo eléctrico del país.

Se trata todavía de una proyección de la propia compañía. No todas las vías serían utilizables debido a túneles, sombras, estaciones, desvíos y requisitos de seguridad.
Italia podría convertirse en el próximo gran ensayo
Sun-Ways firmó un acuerdo de colaboración con un socio italiano que mantiene contactos con Rete Ferroviaria Italiana, el gestor de la infraestructura ferroviaria nacional. La identidad del socio, la ubicación y el tamaño de la futura prueba todavía no fueron divulgados, aunque la empresa espera presentar el proyecto próximamente.
Italia cerró 2025 con las fuentes renovables cubriendo el 41,1% de su demanda eléctrica, y la energía fotovoltaica fue la principal tecnología renovable por volumen de generación.
El sistema no convertirá por sí solo al ferrocarril en una fuente energética masiva. Primero deberá demostrar que resiste años de vibraciones, cambios de temperatura, suciedad y mantenimiento intensivo. Pero el experimento suizo ya confirmó algo importante: las vías pueden transportar pasajeros y, al mismo tiempo, producir electricidad.