Calcita cristalina, Silfurberg, o Espato de Islandia, el material del que se cree que estaban hechas las piedras solares.
Photo: ArniEin (Wikipedia)

Las leyendas cuentan que los antiguos noruegos eran tan buenos navegantes que incluso pod√≠an orientarse con el cielo completamente nublado. Para ello recurr√≠an a unos extra√Īos artefactos llamados piedras solares. Un nuevo estudio arroja luz sobre c√≥mo pod√≠an funcionar.

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Las piedras solares vikingas siguen siendo uno de los mayores misterios de la arqueolog√≠a que estudia a los antiguos pobladores n√≥rdicos. El principal problema es que a√ļn no hemos encontrado restos suficientes como para confirmar su funcionamiento.

Lo que sabemos hasta el momento es bastante ex√≥tico y, de confirmarse, revelar√≠a que los vikingos ten√≠an conocimientos de √≥ptica y navegaci√≥n mucho m√°s avanzados de lo que se cre√≠a. Se cree que las piedras solares eran fragmentos de rocas cristalinas como la calcita o la turmalina especialmente seleccionados y cortados hasta alcanzar el tama√Īo aproximado de un paquete de tabaco.

Triangular la refracción de la luz

La piedra tenía una propiedad llamada birrefringencia o doble refracción. Al posarla sobre una superficie, separaba la luz ambiental en dos haces concentrados incluso aunque las nubes no dejaran ver el Sol. Al situar esos haces sobre un disco con marcas, el navegante era capaz de triangular la posición del Sol y con ella la del barco.

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Las √ļnicas pistas sobre este artilugio nos han llegado a trav√©s de textos aleg√≥ricos medievales y referencias escritas como las de la saga Hrafns saga Sveinbjarnarsonar del siglo XIII. Por lo dem√°s, no hay apenas restos salvo una extra√Īa piedra extra√≠da de los restos de un barco brit√°nico del siglo XVI (se cree que los ingleses aprendieron a usar estas piedras de los noruegos), y en un fragmento de disco con muescas conocido como el disco de Uunartoq.

Nadie ha podido probar a√ļn si realmente estas piedras permit√≠an orientarse, as√≠ que D√©nes Sz√°z y G√°bor Horv√°th, de la Universidad ELTE E√∂tv√∂s Lor√°nd en Hungr√≠a han optado por una soluci√≥n ingeniosa: integrar la m√≠tica brujula vikinga en un simulador de trayectorias computerizado. Para su viaje virtual, Sz√°z y Horv√°th establecieron una ruta entre Noruega y Groenlandia. Despu√©s introdujeron la posici√≥n del Sol para cada trayecto y √©poca del a√Īo y las caracter√≠sticas de birefracci√≥n de la piedra solar.

Ejemplos de desviación de la trayectoria empleando piedras solares.
Graphic: The Royal Society

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El experimento ha dado resultados muy dispares, pero los investigadores creen que es precisamente porque ninguno sabe usar una de estas piedras hoy en día. En el mejor de los casos, sin embargo, la precisión de la piedra a la hora de guiar el barco virtual ha sido de entre el 92% y el 100%. Para que sea efectiva, el navegante del barco tenía que consultarla por lo menos una vez cada tres horas. No parece muy descabellado. La verdad sobre estos míticos artefactos no saldrá a la luz hasta que no logremos encontrar más pruebas físicas de su existencia cerca de alguno de sus barcos o en cementerios vikingos. [The Royal Society vía Phys.org]