Los españoles no solo discuten sobre cuánto pagan en impuestos. Cada vez pesa más otra cuestión: si todos están contribuyendo realmente en función de sus posibilidades.
La última encuesta de Opinión Pública y Política Fiscal del CIS muestra que apenas el 20,4% de los ciudadanos considera que los impuestos se cobran de manera justa y progresiva, de forma que quienes poseen mayores ingresos y patrimonio aporten proporcionalmente más.
En sentido contrario, el 77,2% cree que ese reparto no se está produciendo correctamente. La percepción apenas ha variado respecto a años anteriores: en 2024, el 78,2% pensaba lo mismo.
La sensación de pagar demasiado sigue muy presente
La percepción sobre la cantidad de impuestos sí fluctúa algo más.
En 2025, el 48,4% de los encuestados afirmaba que en España se pagaban demasiados impuestos. En 2026, el porcentaje bajó hasta el 43,7%, aunque continúa siendo una proporción considerable de la población.
Los datos de la OCDE permiten poner esa sensación en contexto. La presión fiscal española se situó en el 36,7% del PIB en 2024, por encima del promedio de la organización, situado en el 34,1%, pero por debajo de países como Francia o Dinamarca. Aun así, un 36,3% de los ciudadanos cree que los españoles pagan más impuestos que el resto de europeos.

Casi nueve de cada diez creen que existe fraude fiscal
Donde existe mucho más consenso es en la percepción del fraude.
El 89,3% considera que en España existe mucho o bastante fraude fiscal, una cifra que prácticamente no ha cambiado durante los últimos años.
Cuando el CIS pregunta por sus consecuencias, un 33,8% señala principalmente la injusticia que genera: si unas personas dejan de contribuir, otras terminan soportando una mayor parte del esfuerzo necesario para mantener los servicios públicos.
La Agencia Tributaria recuperó durante 2025 unos 18.928 millones de euros mediante actuaciones de control, una cifra que muestra la magnitud de las inspecciones realizadas, aunque por sí sola no permite medir todo el fraude existente.
Muchos tampoco sienten que reciban lo que pagan
La percepción del sistema fiscal también está condicionada por lo que los ciudadanos creen recibir a cambio.
En 2026, el 57,5% afirmó recibir menos en servicios y prestaciones públicas de lo que aporta mediante impuestos, mientras que el 40,5% consideró que existe aproximadamente un equilibrio. El dato mejora ligeramente respecto a 2025, cuando el 62,1% sentía que aportaba más de lo recibido.
Las mayores demandas aparecen además en áreas muy concretas. Según el CIS, el 89% cree que se destina poco dinero público a vivienda, mientras que alrededor del 79% opina lo mismo sobre sanidad y un 78,3% sobre ciencia y tecnología.
We need to tax wealth not work.
Why? Because usually no matter how hard you work, the compound interest on huge wealth grows much faster than your wages + the rich use this passive income to buy all the assets.
Someone made a game to show this: https://t.co/zkTIyO61vs
— Gary Stevenson (@garyseconomics) September 3, 2025
El debate está en quién paga qué
Las grandes fortunas aparecen inevitablemente dentro de esta discusión. En 2022, solo el 27,6% de los patrimonios superiores a 30 millones de euros tributaba efectivamente por el Impuesto sobre el Patrimonio. Tras la entrada en vigor del Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, la proporción aumentó considerablemente.
Eso no ha eliminado, sin embargo, la percepción de desigualdad fiscal.
El 82,6% de los españoles coincide en que “engañar a Hacienda es engañar al resto de los ciudadanos”, mientras que el 70,1% prefiere que la recaudación proceda principalmente de impuestos directos vinculados a renta y riqueza. Solo un 24,4% se inclina por dar más peso a impuestos indirectos, como el IVA.
Los datos dibujan así un debate que va más allá de si España cobra muchos o pocos impuestos. La cuestión que genera mayor desconfianza es si el esfuerzo está realmente repartido de forma equitativa y si quienes tienen mayor capacidad económica aportan lo que la ciudadanía considera que les corresponde.