Encontrar un cargador para un coche eléctrico en una gran ciudad es cada vez más sencillo. Encontrar uno capaz de entregar hasta 600 kW ya es otra historia. Madrid acaba de estrenar una instalación que quiere precisamente reducir esa diferencia.
La empresa francesa Electra ha inaugurado en Carabanchel una nueva electrolinera con 26 puntos de recarga ultrarrápida, suficiente para atender simultáneamente a 22 vehículos destinados al transporte de pasajeros y cuatro vehículos comerciales.
La instalación ha supuesto una inversión de unos 3 millones de euros y, según Electra, se convierte en la estación urbana de recarga ultrarrápida más potente de Europa.
Hasta 600 kW en plena ciudad
La principal diferencia está en la potencia. Buena parte de los puntos públicos instalados dentro de las ciudades funcionan a velocidades considerablemente menores, mientras que las estaciones de muy alta potencia suelen concentrarse alrededor de autopistas y grandes corredores de transporte.
Electra quiere llevar ese concepto directamente al entorno urbano.
Sus cargadores pueden alcanzar los 600 kW, aunque eso no significa que cualquier automóvil pueda recibir semejante potencia. La velocidad real dependerá de la arquitectura eléctrica del vehículo, su batería, la temperatura y el estado de carga.
En los coches compatibles con carga ultrarrápida, la compañía calcula que una parada de aproximadamente 10 minutos puede ser suficiente para recuperar una cantidad considerable de autonomía.
No es exactamente llenar un depósito de combustible en tres minutos, pero empieza a acercar bastante más ambas experiencias.

Una electrolinera pensada para funcionar las 24 horas
La estación está situada en la calle Juan Mieg, cerca de las cocheras de la EMT y entre dos de las grandes vías de circulación de Madrid: la A-42 y la M-40.
Funcionará las 24 horas del día y los siete días de la semana. Los usuarios también podrán reservar un cargador con hasta una hora de antelación mediante la aplicación Electra+, reduciendo así uno de los problemas habituales de la recarga pública: llegar y encontrarse todos los puestos ocupados.
Los pagos pueden realizarse mediante la aplicación, tarjeta bancaria, Bizum y diferentes plataformas compatibles.
Además, la instalación incorpora una marquesina con 100 kWp de paneles solares y un sistema de almacenamiento energético para optimizar el consumo. Electra calcula que su funcionamiento permitirá evitar aproximadamente 1.000 toneladas de emisiones de CO₂ cada año.
Madrid está multiplicando sus cargadores
La inauguración llega mientras Madrid amplía rápidamente su infraestructura para vehículos eléctricos. Según el Ayuntamiento, la ciudad ha pasado de aproximadamente 300 puntos públicos de recarga en 2019 a 1.349 actualmente.
El problema es que aumentar el número de cargadores no significa necesariamente aumentar su velocidad. La recarga ultrarrápida continúa siendo mucho menos habitual dentro de zonas urbanas que en autopistas y estaciones diseñadas para grandes desplazamientos.
Ahí es donde proyectos como el de Carabanchel podrían empezar a cambiar el escenario.
26 COCHES A LA VEZ: así es la nueva estación de Electra
Electra acaba de inaugurar en Carabanchel una enorme estación de carga rápida con 26 puntos individuales, potencias de hasta 600 kW y espacio incluso para camiones y autobuses. Una instalación especialmente interesante para… pic.twitter.com/9FipBvsujp
— Todos Eléctricos (@TodosElectricos) September 16, 2026
Electra quiere crecer mucho más en España
La compañía cuenta actualmente con 18 estaciones en España, ocho de ellas situadas en la Comunidad de Madrid, y opera más de 750 instalaciones repartidas entre diez países europeos.
Su expansión, sin embargo, avanza más lentamente de lo previsto. Electra había planteado alcanzar 200 estaciones españolas en 2027, pero ahora calcula llegar a unas 50 para esa fecha debido, principalmente, a los largos procesos administrativos necesarios para poner cada instalación en funcionamiento.
La empresa mantiene su objetivo de alcanzar las 200 estaciones hacia 2028 o 2029.
La electrolinera de Carabanchel sirve así como algo más que una estación gigantesca. También muestra hacia dónde puede dirigirse la infraestructura eléctrica urbana: menos tiempo esperando frente al cargador y estaciones capaces de atender a decenas de vehículos al mismo tiempo.