El otoño acaba de comenzar en Estados Unidos y, aunque la actividad de la gripe todavía es baja, las autoridades ya miran hacia los meses en los que el virus suele ganar fuerza. Esta vez, sin embargo, la temporada llega acompañada de una novedad que hasta hace poco parecía reservada a otro tipo de enfermedades: una vacuna contra la influenza basada en tecnología de ARN mensajero.
La llegada de MFLUSIVA, desarrollada por Moderna, marca un nuevo capítulo en la vacunación contra la gripe. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó el producto el 5 de agosto de 2026 para personas de 50 años o más. Para quienes tienen entre 50 y 64 años, la aprobación se apoyó en datos de eficacia clínica; para los mayores de 65, se utilizó una vía acelerada basada en indicadores inmunológicos que deberán ser respaldados posteriormente con estudios adicionales.
La novedad llega después de una temporada especialmente intensa. Según los datos del CDC, durante 2025-2026 se produjeron al menos 32 millones de casos de gripe, 380.000 hospitalizaciones y 24.000 muertes en Estados Unidos.

El momento en que empieza la cuenta regresiva
La temporada 2026-2027 todavía se encuentra en una etapa temprana. El CDC señala que las vacunas contra la gripe ya están disponibles para personas desde los 6 meses de edad y recuerda que la vacunación continúa siendo la principal herramienta para reducir el riesgo de enfermedad y sus complicaciones.
Para la mayoría de las personas que necesitan una única dosis, septiembre y octubre son los meses habituales para vacunarse. La lógica es sencilla: la respuesta inmunitaria necesita tiempo para desarrollarse y la circulación de influenza suele aumentar más adelante.
El CDC también contempla situaciones particulares. Los niños pequeños que necesitan dos dosis deben iniciar el esquema con suficiente anticipación para completar ambas antes de que avance la temporada. En el caso de algunas embarazadas, el momento de vacunación puede variar según la etapa del embarazo y las recomendaciones médicas.
La composición de las vacunas también se actualizó para esta temporada. Las formulaciones estadounidenses 2026-2027 son trivalentes y fueron modificadas para incluir variantes que se consideran relevantes para la próxima circulación del virus, entre ellas una actualización destinada a proteger frente a un subclado de H3N2 que se extendió durante la temporada anterior.
La llegada de MFLUSIVA introduce ahora una diferencia tecnológica.
Una vacuna de ARNm entra por primera vez en escena
MFLUSIVA utiliza ARN mensajero para proporcionar a las células las instrucciones necesarias para generar una respuesta inmunitaria frente a componentes de los virus de la gripe. La plataforma es diferente de las tecnologías tradicionales utilizadas durante décadas para fabricar vacunas contra la influenza.
El ensayo de fase 3 que respaldó la aprobación tradicional incluyó a 40.805 adultos de 50 años o más en 11 países. En comparación con una vacuna estándar de dosis convencional, MFLUSIVA mostró una eficacia relativa del 26,6 % superior frente al criterio de influenza similar a la gripe confirmado mediante RT-PCR utilizado en el estudio. El intervalo de confianza fue de 16,7 % a 35,4 %.
Eso no significa que la vacuna reduzca en un 26,6 % todos los casos de gripe en cualquier población. El porcentaje corresponde a la eficacia relativa observada frente a la vacuna comparadora dentro de las condiciones específicas del ensayo clínico.
Para los mayores de 65 años, la FDA recurrió a una aprobación acelerada. En este caso, la decisión se basó en respuestas de anticuerpos consideradas razonablemente capaces de anticipar un beneficio clínico, por lo que Moderna deberá realizar estudios adicionales para verificar ese beneficio.
Los datos de seguridad revisados por la FDA indican que las reacciones fueron predominantemente leves o moderadas y transitorias. Entre las molestias observadas aparecen dolor o sensibilidad en el lugar de la inyección, cansancio, dolor de cabeza y dolores musculares o articulares. No se identificaron nuevas señales graves relacionadas con la vacuna en la revisión de seguridad presentada por la agencia.
Qué opciones existen para cada edad
La llegada de MFLUSIVA no significa que las vacunas convencionales desaparezcan. Para los mayores de 65 años, el CDC mantiene una preferencia por determinadas formulaciones diseñadas específicamente para ese grupo: vacunas de dosis alta, recombinantes o con adyuvante.
Para los menores de 65 años existen diferentes alternativas, incluidas vacunas inactivadas, recombinantes y, para determinados grupos de edad, la vacuna nasal de virus vivos atenuados.
La recomendación de vacunación alcanza a todas las personas desde los 6 meses, salvo quienes tengan contraindicaciones. El riesgo de sufrir complicaciones aumenta especialmente entre los adultos mayores, los niños pequeños, las embarazadas y las personas con determinadas enfermedades crónicas o sistemas inmunitarios debilitados.
Pero la prevención no termina con la inyección. Lavarse las manos, evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, mejorar la ventilación de los espacios cerrados y quedarse en casa cuando se está enfermo son medidas que también ayudan a limitar la propagación del virus.
Cuando la gripe ya apareció, el tiempo importa
La influenza suele diferenciarse del resfriado por la rapidez con la que aparecen sus síntomas. Fiebre, escalofríos, dolores musculares, cansancio intenso, dolor de cabeza, tos y dolor de garganta pueden aparecer de manera repentina.
Si una persona enferma, existen cuatro antivirales recomendados por el CDC: oseltamivir, zanamivir, peramivir y baloxavir. Su eficacia es mayor cuando el tratamiento comienza cuanto antes, idealmente durante las primeras 48 horas desde el inicio de los síntomas. En determinadas personas de alto riesgo, el tratamiento puede estar indicado incluso si ya pasó ese período.
La gripe no siempre evoluciona de forma leve. Dificultad para respirar, dolor o presión persistente en el pecho, confusión, debilidad intensa, deshidratación o síntomas que mejoran y luego vuelven a empeorar son señales que requieren atención médica. En los niños, también son señales de alarma la respiración rápida, los labios azulados, las convulsiones o una fiebre muy elevada que no responde a los medicamentos habituales.
Con una temporada que recién comienza, Estados Unidos entra así en una nueva etapa de vigilancia de la influenza. Y esta vez, además de una nueva fórmula estacional, hay una tecnología que llega al frente de batalla con una pregunta todavía más interesante: cuánto puede cambiar la vacunación contra la gripe cuando el ARN mensajero deja de ser una novedad y empieza a convertirse en una herramienta habitual.
[Fuente: Infobae]