Saltar al contenido
Ciencia

Un hombre cavó durante media hora para construir una terraza en su jardín y empezó a sacar plata del suelo. Había encontrado una “caja fuerte” vikinga de 18,5 kilos enterrada hacía más de mil años

El hallazgo de Rebild reúne unas 700 piezas y casi triplica el anterior récord danés. Entre lingotes, brazaletes y monedas apareció incluso un pequeño martillo de Thor, pero lo que más interesa a los arqueólogos es que la plata revela cómo funcionaba la riqueza vikinga.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

La idea era bastante menos emocionante: retirar hierba, piedras y grava de un jardín de Rebild, en el norte de Dinamarca, para preparar una nueva terraza. Aproximadamente media hora después de empezar a cavar, el propietario golpeó algo que produjo un sonido extraño.

Pensó primero en un trozo de hierro, un alambre o alguna pieza de cerámica. Entonces comenzó a retirar tierra con las manos y aparecieron objetos metálicos uno detrás de otro: joyas, monedas y lingotes.

Lo que había debajo de aquel jardín llevaba enterrado alrededor de 1.000 años. Los Museos del Norte de Jutlandia han confirmado que se trata del mayor tesoro de plata conocido de la época vikinga encontrado hasta ahora en Dinamarca: aproximadamente 18,5 kilos repartidos entre unos 700 objetos y fragmentos, depositados durante el siglo X. Y lo más curioso es que quien lo encontró ni siquiera es identificado por los arqueólogos como jardinero profesional: es simplemente el propietario que estaba trabajando en su propio terreno y que ha preferido permanecer en el anonimato.

Dentro había mucho más que monedas

Un hombre cavó durante media hora para construir una terraza en su jardín y empezó a sacar plata del suelo. Había encontrado una “caja fuerte” vikinga de 18,5 kilos enterrada hacía más de mil años
© Nordjyske Museer.

Parte del tesoro seguía dentro de la vasija de arcilla original. Los arqueólogos recuperaron allí unas 320 piezas que, juntas, pesan 6,4 kilos. El resto estaba disperso alrededor, probablemente porque el recipiente se había deteriorado y su contenido terminó repartido por el terreno.

El inventario parece sacado de una caja fuerte vikinga. Hay numerosos lingotes, brazaletes, plata cortada, joyería y 47 monedas completas o fragmentadas. También apareció un diminuto colgante con forma de martillo de Thor.

Las cifras ayudan a entender la escala. Hasta ahora, el gran referente danés era el tesoro de Terslev, de aproximadamente 6,5 kilos. El de Rebild se acerca a los 18,5 kilos, casi tres veces más. Pero para los arqueólogos el peso es solo el comienzo.

Torben Sarauw, responsable de patrimonio cultural de Nordjyske Museer, compara el hallazgo con encontrar una caja fuerte de la era vikinga. La razón está en cómo se utilizaba la plata: no era necesario que tuviera forma de moneda. Lingotes, brazaletes e incluso piezas cortadas podían funcionar como reservas de riqueza y como medio de pago según su peso.

Los vikingos podían pagar cortando una joya

Un hombre cavó durante media hora para construir una terraza en su jardín y empezó a sacar plata del suelo. Había encontrado una “caja fuerte” vikinga de 18,5 kilos enterrada hacía más de mil años
© Nordjyske Museer.

El tesoro contiene una cantidad enorme de plata no acuñada y fragmentada, el llamado hacksilver. Para determinadas transacciones, el valor no dependía necesariamente de la imagen estampada en una moneda, sino de cuánta plata había realmente sobre la balanza.

Los investigadores han detectado además agrupaciones de objetos según determinados pesos, algo que puede ayudar a reconstruir cómo se organizaban económicamente esas comunidades hace alrededor de un milenio.

Una de las barras ofrece una pista todavía más personal. Lleva grabadas varias runas que parecen formar la palabra “hutu”. Los especialistas creen que podría tratarse de una marca de propiedad: quizá una manera de indicar a quién pertenecía aquella porción de plata antes de acabar bajo tierra. Y hay objetos que viajaron muchísimo más que su propietario.

Entre las monedas se han identificado ejemplares anglosajones e islámicos. Algunas piezas inglesas pertenecen al reinado de Eduardo el Viejo, lo que ayuda además a situar cronológicamente el enterramiento después de comienzos del siglo X.

Su presencia en Jutlandia muestra hasta dónde alcanzaban las redes de intercambio vikingas: hacia Inglaterra por el oeste y hacia territorios conectados con el mundo islámico por el este.

Alguien enterró una fortuna y nunca volvió a buscarla

Un hombre cavó durante media hora para construir una terraza en su jardín y empezó a sacar plata del suelo. Había encontrado una “caja fuerte” vikinga de 18,5 kilos enterrada hacía más de mil años
© Nordjyske Museer.

La gran pregunta sigue abierta: por qué alguien escondió semejante cantidad de plata. Podía tratarse de riqueza almacenada para protegerla durante un periodo de conflicto, del patrimonio de una persona particularmente poderosa o de una reserva destinada al comercio. El desarrollo moderno de la zona dificulta reconstruir el contexto exacto en el que se depositó.

Lo que sabemos es que nadie la recuperó. Y no es la primera vez que Rebild devuelve plata vikinga. En 1971 apareció en la misma región otro alijo del siglo X de unos cuatro kilos, lo que convierte el área en un lugar especialmente interesante para estudiar la acumulación de riqueza durante aquel periodo.

Más de mil años después, aquella fortuna terminó reapareciendo de la forma menos épica imaginable: porque alguien quería colocar una terraza en su jardín y decidió cavar un poco más profundo de lo habitual.

Compartir esta historia

Artículos relacionados