Una herramienta olduyavense extraída de la excavación de Ain Boucherit. Foto: M. Sahnouni

El descubrimiento de herramientas de piedra de 2,4 millones de a√Īos de antig√ľedad y una serie de huesos en una excavaci√≥n en Argelia, sugiere que nuestros parientes lejanos hom√≠nidos se dispersaron por las regiones del norte de √Āfrica mucho antes de lo que los arque√≥logos imaginaban. El hallazgo a√Īade credibilidad a la nueva teor√≠a emergente de que los antiguos hom√≠nidos viv√≠an ‚Äďy evolucionaron‚Äď fuera del supuesto Jard√≠n del Ed√©n de √Āfrica Oriental.

Este extraordinario descubrimiento se remonta a 2006, cuando Mohamed Sahnouni, autor principal del nuevo estudio y arque√≥logo del Centro Nacional de Investigaci√≥n para la Evoluci√≥n Humana de Espa√Īa, encontr√≥ algunos intrigantes artefactos en una excavaci√≥n conocida como Ain Boucherit en el noreste de Argelia, cerca de la ciudad de El-Eulma. Estos objetos estaban incrustados en una capa sedimentaria que qued√≥ al descubierto cerca de un profundo barranco. Dos a√Īos despu√©s, Sahnouni encontr√≥ otra capa a√ļn m√°s antigua en el yacimiento arqueol√≥gico. Desde 2009 hasta 2016, su equipo trabaj√≥ meticulosamente en Ain Boucherit, descubriendo un tesoro escondido de herramientas de piedra y restos de animales sacrificados.

El equipo trabajando en Ain Boucherit. Foto: M. Sahnouni

Usando m√ļltiples t√©cnicas de dataci√≥n, Sahnouni y sus colegas fecharon las dos capas de estratos, apodadas AB-Up y AB-Lw, de hace 1,9 millones y 2,4 millones de a√Īos, respectivamente. Los elementos que hay dentro de estas dos capas son ahora los artefactos m√°s antiguos que se conocen del norte de √Āfrica. Las que eran hasta ahora las herramientas de piedra m√°s antiguas ten√≠an 1,8 millones de a√Īos de antig√ľedad, y se encontraron a fines de la d√©cada de 1990 en un yacimiento cercano llamado Ain Hanech. Las herramientas que encontraron dentro de la capa AB-Lw son 600.000 a√Īos m√°s antiguas que las encontradas en Ain Hanech, y 200.000 a√Īos m√°s j√≥venes que las herramientas m√°s antiguas encontradas en √Āfrica Oriental (y el mundo, en realidad): las herramientas olduvayenses de Gona, Etiop√≠a, que datan de hace 2,6 millones de a√Īos. Los cient√≠ficos sol√≠an creer que los primeros hom√≠nidos evolucionaron en este √°rea de √Āfrica, extendi√©ndose hacia el norte alrededor de un mill√≥n de a√Īos despu√©s. Pero este hallazgo ahora sugiere que la fecha en que se dispersaron por el continente fue mucho antes.

Para poner estas fechas en perspectiva, nuestra especie, Homo sapiens, surgi√≥ hace 300,000 a√Īos. As√≠ que los desconocidos hom√≠nidos que construyeron estas herramientas corretearon por el este y el norte de √Āfrica unos 2,3 millones de a√Īos antes de que los humanos modernos pasasen por all√≠. Los nuevos descubrimientos en Ain Boucherit, cuyos detalles se publicaron ayer en Science, sugieren que √Āfrica del Norte no era solo un lugar donde los ancestros humanos viv√≠an y desarrollaban herramientas, sino que era donde evolucionaron.

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De hecho, esta nueva investigaci√≥n alimenta una teor√≠a emergente, seg√ļn la cual los humanos evolucionaron a trav√©s de todo el continente africano, y no solo en √Āfrica Oriental seg√ļn se ha cre√≠do siempre. Adem√°s, sugiere que tendr√≠a que existir un mayor inter√©s arqueol√≥gico en el norte de √Āfrica.

Para datar esas capas, Sahnouni usó tres técnicas diferentes: magnetoestratigrafía, resonancias paramagnéticas electrónicas (ESR en sus siglas en inglés) y un análisis biocronológico de los huesos de animales encontrados que había junto a las herramientas.

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Eleanor Scerri, una arque√≥loga de la Universidad de Oxford que no estaba relacionada con este nuevo estudio, dijo que los investigadores hicieron un gran trabajo con las fechas, y que es ‚Äúincre√≠blemente dif√≠cil‚ÄĚ datar con precisi√≥n los yacimientos de los antiguos hom√≠nidos.

‚ÄúLos autores han combinado m√ļltiples m√©todos de dataci√≥n para estimar acertadamente la edad de los hom√≠nidos que ocuparon la capa AB-Lw hace aproximadamente 2,4 millones de a√Īos‚ÄĚ, dijo Scerri a Gizmodo. Scerri dijo tambi√©n que estos m√©todos ayudan a acotar las fechas pero implican hacer algunas suposiciones.

Jean-Jacques Hublin, investigador del Instituto Max Planck de Antropolog√≠a Evolutiva ‚Äďque tampoco est√° involucrado en el nuevo estudio‚Äď no se mostr√≥ nada entusiasmado con las t√©cnicas de dataci√≥n empleadas por Sahnouni y sus compa√Īeros.

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‚ÄúLas afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias y algunos tenemos ciertas dudas con respecto a las edades propuestas para los yacimientos Ain Boucherit y Ain Hanech‚ÄĚ, dijo Hublin a Gizmodo. ‚ÄúEl paleomagnetismo no es un m√©todo de dataci√≥n. Ayuda a acotar las fechas obtenidas por otros m√©todos y est√° sujeto a ciertas interpretaciones‚ÄĚ.

Está bien. Estas son unas afirmaciones insólitas, por lo que un estudio independiente que trate de datar estas capas y los artefactos encontrados en ellas respaldaría las conclusiones del estudio.

‚ÄúSi se confirman, los hallazgos sugieren que los hom√≠nidos ocupaban el norte de √Āfrica casi un mill√≥n de a√Īos antes de lo que se pensaba‚ÄĚ, dijo Scerri. ‚ÄúEstas fechas tambi√©n har√≠a que el yacimiendo de Olduvai en el norte de √Āfrica sea un poco m√°s joven que los del este de √Āfrica‚ÄĚ.

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Algunas herramientas olduvayenses encontradas en el yacimiento arqueológico.

Scerri se refiere a la industria l√≠tica olduvayense, la m√°s antigua del mundo. Esta tecnolog√≠a alter√≥ de manera irrevocable la historia evolutiva de los hom√≠nidos, sentando las bases para unas herramientas de piedra a√ļn m√°s sofisticadas, como las de la industria achelense. Cabe destacar que las herramientas de piedra encontradas en Ain Boucherit eran sorprendentemente similares a las herramientas de Olduvai en √Āfrica Oriental. Los elementos l√≠ticos olduvayenses son cantos de piedra que han sido afilados. Adem√°s de estas herramientas, los investigadores descubrieron rocas tallas en forma de bola, cuyo prop√≥sito no est√° del todo claro.

‚ÄúLos objetos encontrados en Ain Boucherit, cuya tecnolog√≠a es similar a la encontrada cerca del arroyo de Kada Gona, muestra que nuestros antepasados ‚Äč‚Äčse aventuraron por todos los rincones de √Āfrica, no solo en al este del continente‚ÄĚ, dijo Sahnouni en un comunicado. ‚ÄúLas pruebas encontradas en Argelia han cambiado nuestra visi√≥n anterior sobre √Āfrica Oriental como cuna de la humanidad. En realidad, toda √Āfrica fue la cuna de la humanidad‚ÄĚ.

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Para explicar la presencia de la tecnolog√≠a olduvayense en el norte de √Āfrica, los investigadores plantean dos escenarios: o bien la tecnolog√≠a fue desarrollada por hom√≠nidos en el este de √Āfrica hace unos 2,6 millones de a√Īos, quienes r√°pidamente se distribuyeron al norte y llevaron consigo su nueva tecnolog√≠a, o los hom√≠nidos que viv√≠an en el norte de √Āfrica inventaron la tecnolog√≠a olduvayense de forma independiente.

En cuanto a los huesos de animales descubiertos, los arqueólogos encontraron restos de mastodontes, elefantes, caballos, rinocerontes, hipopótamos, antílopes salvajes, cerdos, hienas y cocodrilos: ¡Dios! Claramente, estos antiguos homínidos no eran nada quisquillosos con la comida. Es importante destacar que muchos de estos animales se encontraban en entornos parecidos a la sabana y cerca de fuentes de agua dulce. Algo así era probablemente el paisaje que habitaban los homínidos de Olduvai en ese momento.

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El an√°lisis de los huesos fosilizados revel√≥ que hab√≠an sido descuartizados. Ain Boucherit es ahora el yacimiento m√°s antiguo del norte de √Āfrica que tiene pruebas arqueol√≥gicas tangibles del uso de herramientas de piedra sobre carnes.

‚ÄúEl uso efectivo de herramientas afiladas para cortar en Ain Boucherit sugiere que nuestros antepasados ‚Äč‚Äčno eran meros carro√Īeros‚ÄĚ, dijo Isabel C√°ceres, arque√≥loga de la Universidad Rovira i Virgili en Espa√Īa y coautora del estudio en unas declaraciones. ‚ÄúNo est√° claro en este momento si cazaban o no, pero las pruebas mostraron claramente que compet√≠an exitosamente contra otros carn√≠voros por la carne‚ÄĚ

Desafortunadamente, no se encontraron huesos de homínidos en el yacimiento, por lo que los investigadores solo pueden hacer conjeturas sobre qué especie exacta era responsable de las herramientas. Podría haber sido el Homo habilis, una especie humana primitiva de la aquella época, o incluso Australopithecines tardíos, el género de los homínidos asociado a la famosa Lucy.

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Scerri dijo que este documento remarca la importancia del norte de √Āfrica, y tambi√©n del Sahara, ante los arque√≥logos que buscan aprender m√°s sobre los or√≠genes humanos. El documento, dijo, tambi√©n plantea nuevas preguntas sobre la evoluci√≥n de los hom√≠nidos, y sobre el origen y la difusi√≥n de la tecnolog√≠a olduvayense.

‚ÄúEl documento no puede responder a estas preguntas, pero cambia la historia al plantearlas, lo que indica que podr√≠a haber alternativas al modelo dominante sobre nuestro origen en √Āfrica Oriental‚ÄĚ, dijo a Gizmodo. ‚ÄúComo se√Īalan los autores, ya se han encontrado en la regi√≥n sahariana de Chad f√≥siles del Australopithecus bahrelghazali de hace 3,3 millones de a√Īos. Los hallazgos reportados por Sahnouni y sus compa√Īeros, por lo tanto, se suman a una serie de pruebas que demuestran que en √Āfrica del Norte y en el Sahara podr√≠an haber descubrimientos que cambiasen estas teor√≠as‚ÄĚ.

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Estos hallazgos son sorprendentemente congruentes con la propia investigaci√≥n de Scerri. En un art√≠culo de Trends in Ecology and Evolution publicado el pasado mes de julio, Scerri y sus compa√Īeros afirmaron que el Homo sapiens ten√≠a un origen panafricano y que nuestra especie no evolucion√≥ a partir de una √ļnica poblaci√≥n ancestral.

‚ÄúEn nuestro modelo, los antepasados ‚Äč‚Äčhumanos ya estaban dispersos por toda √Āfrica‚ÄĚ, explic√≥. ‚ÄúDiferentes poblaciones entraron en contacto entre s√≠ en diferentes momentos y en diferentes lugares, con unos patrones din√°micos en los que se mezclaban y separaban y que eventualmente llevaron a la aparici√≥n de las caracter√≠sticas biol√≥gicas y de comportamiento de las poblaciones humanas contempor√°neas. Los hallazgos de Sahnouni y sus colegas concuerdan con este punto de vista, aunque de una manera bastante vaga, ya que son anteriores a los primeros destellos de las diferencias de nuestra especie por casi 1,8 millones de a√Īos‚ÄĚ.

En el futuro, Scerri espera que los cient√≠ficos hagan un esfuerzo conjunto para explorar las regiones supuestamente ‚Äúmenos importantes‚ÄĚ de √Āfrica para obtener una imagen m√°s precisa y real de la evoluci√≥n de los hom√≠nidos a lo largo del tiempo.

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‚ÄúExplorar el Sahara y otras √°reas que se encuentran en los rincones menos deslumbrantes del mapa sobre los or√≠genes humanos probablemente arrojar√° bastantes respuestas, lo que tampoco hace subestima los hallazgos incre√≠blemente importantes y valiosos del este y sur de √Āfrica‚ÄĚ.¬†[Science]