Saltar al contenido
Ciencia

La NASA sobrevolaba Groenlandia para medir el avance del deshielo y el radar terminó dibujando una ciudad enterrada. Bajo 30 metros de hielo dormía uno de los secretos nucleares más incómodos de la Guerra Fría

Camp Century desapareció bajo la nieve hace décadas, pero sus túneles, su reactor y los residuos abandonados siguen allí. El calentamiento global amenaza ahora con devolverlos a la superficie.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Lo que parecía un estudio rutinario de las capas de hielo de Groenlandia terminó con un hallazgo inesperado: una base militar estadounidense olvidada bajo la nieve. Científicos del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, que realizaban mediciones con radar en la región, detectaron una enorme estructura oculta a decenas de metros de profundidad.

Se trata de Camp Century, una instalación secreta construida por el Ejército de EE.UU. en 1959 y abandonada en 1967. Su propósito original iba mucho más allá de la investigación en el Ártico: fue un experimento militar clave en el desarrollo de estrategias nucleares en plena Guerra Fría.

Cómo fue descubierta esta base secreta

Una base oculta bajo el hielo: el sorprendente hallazgo de la NASA en Groenlandia
© Chad A. Greene.

Este hallazgo se produjo en abril, cuando un equipo de la NASA sobrevolaba Groenlandia a bordo de un avión Gulfstream III equipado con el sistema UAVSAR, un radar de alta precisión diseñado para analizar las capas de hielo.

Alex Gardner, científico especializado en criósfera del JPL, explicó que no esperaban encontrar ninguna estructura en la zona. «Al principio no sabíamos lo que era. En las imágenes de radar, lo que parecía ser una enorme construcción apareció en lo profundo del paisaje helado», relató.

Las imágenes obtenidas permitieron identificar claramente el complejo subterráneo, cuyas dimensiones y distribución coincidían con los mapas históricos de Camp Century. A diferencia de hallazgos previos en Groenlandia, esta vez las estructuras individuales de la base se distinguían con una nitidez sin precedentes.

Camp Century: La ciudad bajo el hielo

Una base oculta bajo el hielo: el sorprendente hallazgo de la NASA en Groenlandia
© Nature.

Concebida como una instalación experimental en el Ártico, Camp Century fue construida por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. en el año 1959. La base contaba con un extenso sistema de túneles de 1,2 km de longitud, que albergaban:

  • Alojamiento para 200 personas
  • Un hospital
  • Laboratorios
  • Una capilla
  • Biblioteca y áreas recreativas

Uno de sus aspectos más innovadores fue el uso del PM-2A, el primer reactor nuclear portátil del mundo, que permitía generar energía en condiciones extremas. Sin embargo, la base fue abandonada en 1967 debido a la inestabilidad del hielo en la región. Desde entonces, quedó enterrada bajo la nieve, hasta ahora.

¿Un riesgo para el futuro?

Una base oculta bajo el hielo: el sorprendente hallazgo de la NASA en Groenlandia
© Nature.

Aunque los restos de Camp Century se encuentran actualmente a gran profundidad, los expertos advierten que el cambio climático y el deshielo podrían hacer que vuelvan a quedar expuestos en el futuro.

Uno de los principales temores es que la base albergaba residuos químicos, biológicos y radiactivos, enterrados con su cierre. Si el calentamiento global acelera el derretimiento del hielo en Groenlandia, estos contaminantes podrían liberarse en el entorno, con consecuencias imprevisibles.

Según Chad Greene, otro de los científicos del JPL involucrado en la investigación, comprender el espesor y la dinámica del hielo en esta zona es crucial para proyectar el aumento del nivel del mar y los riesgos que podrían derivarse de estructuras como esta.

El Ártico sigue revelando sus secretos

El hallazgo de Camp Century es una muestra de cómo el avance tecnológico permite descubrir secretos del pasado ocultos bajo el hielo. A medida que las herramientas de radar aéreo evolucionan, es probable que se detecten más estructuras olvidadas en las regiones polares.

Sin embargo, el mayor desafío no es solo estudiar estas reliquias de la Guerra Fría, sino prepararse para las posibles consecuencias de su reaparición. Con el deshielo avanzando a un ritmo sin precedentes, el Ártico podría seguir revelando huellas de su historia que hasta ahora habían permanecido congeladas en el tiempo.

Compartir esta historia

Artículos relacionados