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Ciencia

Plutón llevaba más de tres décadas desafiando al frío y conservando su atmósfera. Ahora su presión cayó un 16% en dos años y su cielo podría estar empezando a congelarse sobre la superficie

Diez ocultaciones estelares observadas entre 2017 y 2023 sugieren que la larga estabilidad atmosférica de Plutón terminó. El descenso depende del modelo utilizado y todavía debe confirmarse, pero podría ser la primera señal de una transformación que durará décadas.
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Cuando New Horizons miró hacia atrás después de sobrevolar Plutón en 2015, encontró una fina aureola azul rodeando el planeta enano. Era una atmósfera tenue, compuesta principalmente por nitrógeno, con metano, monóxido de carbono y numerosas capas de partículas orgánicas suspendidas.

Aquella envoltura había sobrevivido incluso mientras Plutón se alejaba del Sol. Ahora, una investigación publicada en The Planetary Science Journal sugiere que ese equilibrio finalmente comenzó a romperse: el modelo que incorpora la neblina detectada por New Horizons muestra una caída de alrededor del 16% en la presión atmosférica entre mediados de 2021 y julio de 2023.

No significa necesariamente que Plutón haya perdido exactamente el 16% de todos sus gases. La presión se infiere mediante modelos y, al suponer una atmósfera transparente, el descenso calculado es menor y más incierto: aproximadamente un 7% con un margen de error de seis puntos.

El cielo de Plutón puede convertirse directamente en hielo

Plutón llevaba más de tres décadas desafiando al frío y conservando su atmósfera. Ahora su presión cayó un 16% en dos años y su cielo podría estar empezando a congelarse sobre la superficie
© NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute.

Plutón recorre una órbita extraordinariamente elíptica que tarda unos 248 años en completar. Alcanzó su punto más cercano al Sol en 1989 y desde entonces avanza hacia regiones más frías y oscuras. No llegará a su máxima distancia hasta 2114.

Su atmósfera está conectada directamente con los hielos de la superficie. Cuando aumenta la radiación solar, parte del nitrógeno helado se sublima y pasa de sólido a gas. Cuando las temperaturas descienden, ocurre lo contrario: el nitrógeno atmosférico se condensa y vuelve al suelo en forma de escarcha.

Esto permite que la atmósfera crezca y se contraiga con las estaciones. Durante años, la inercia térmica de los grandes depósitos de hielo (especialmente los de Sputnik Planitia) mantuvo la presión elevada pese al alejamiento del Sol. El nuevo trabajo plantea que ese retraso térmico podría haber terminado.

La NASA describe Sputnik Planitia como un glaciar de nitrógeno de unos 1.000 kilómetros de ancho, el mayor conocido en el sistema solar. Los depósitos de este tipo funcionan como un enorme regulador que intercambia material continuamente con la atmósfera.

Los astrónomos midieron el cambio observando cómo desaparecían diez estrellas

Plutón llevaba más de tres décadas desafiando al frío y conservando su atmósfera. Ahora su presión cayó un 16% en dos años y su cielo podría estar empezando a congelarse sobre la superficie
© NASA.

No existe actualmente ninguna sonda junto a Plutón. Desde la Tierra, incluso los mejores telescopios apenas lo distinguen como un punto. Por eso, el equipo dirigido por Amanda Sickafoose recurrió a diez ocultaciones estelares registradas entre 2017 y 2023.

Una ocultación sucede cuando Plutón pasa delante de una estrella distante. Antes de que el planeta enano bloquee completamente su luz, la atmósfera la curva y su neblina la dispersa. Midiendo cómo disminuye y reaparece el brillo, los investigadores pueden reconstruir la temperatura, la densidad y la presión atmosféricas.

Cuatro de las ocultaciones fueron captadas desde varios lugares, permitiendo atravesar diferentes regiones atmosféricas y comparar los resultados. El análisis encontró que la estructura superior permaneció relativamente estable, mientras la curva de luz cambió en las capas inferiores. Para los investigadores, esto encaja con una neblina que empieza a adelgazar y asentarse a menor altura.

El Planetary Science Institute advierte, sin embargo, que serán necesarias más observaciones para comprobar si se trata de una tendencia sostenida y no de una fluctuación temporal.

Plutón podría conservar una atmósfera mínima incluso durante su invierno más extremo

Plutón llevaba más de tres décadas desafiando al frío y conservando su atmósfera. Ahora su presión cayó un 16% en dos años y su cielo podría estar empezando a congelarse sobre la superficie
© G.R. Gladstone et al./Science (2016).

Los modelos no coinciden sobre el desenlace. Algunos predicen un colapso atmosférico importante durante las próximas décadas; otros sostienen que los hielos conservarán suficiente calor para mantener una pequeña envoltura gaseosa durante toda la órbita.

Incluso la palabra “colapso” puede resultar engañosa. Plutón no perdería su atmósfera de golpe ni quedaría necesariamente sin gases. El proceso sería una congelación progresiva: parte del cielo se depositaría sobre el terreno y podría volver a sublimarse cuando el planeta enano iniciase su largo regreso hacia el Sol.

La escena captada por New Horizons en 2015 podría representar así el máximo esplendor de la atmósfera plutoniana que veremos durante generaciones. Si el descenso se confirma, los astrónomos estarán observando en tiempo real cómo un mundo congela lentamente su propio cielo.

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