“No hacer daño a un humano” parece una instrucción perfecta hasta que hay que convertirla en software. Ochenta años después, la industria sigue intentando resolver exactamente el problema que las historias de Asimov demostraban que esas tres frases no podían solucionar.
Los prompts internos del agente de IA de Meta muestran que puede crear una “página” para cada persona importante en la vida del usuario. Amigos, familiares o compañeros pueden terminar perfilados aunque nunca hayan utilizado Muse.
Mientras la industria levanta centros de datos cada vez más grandes, empieza a crecer otra estrategia mucho menos espectacular: conseguir que los modelos hagan prácticamente lo mismo usando menos operaciones, menos memoria y, sobre todo, menos electricidad.
Steve Jobs murió el 5 de octubre de 2011. Quince años después, el iPhone sigue siendo el corazón de Apple, pero la compañía ya ha cambiado de tamaño, de liderazgo y de prioridades. Tim Cook dejó este año el puesto de CEO en manos de John Ternus, justo cuando la inteligencia artificial está obligando a Apple a demostrar si todavía conserva una de las ideas que definieron la era Jobs: hacer que una tecnología compleja parezca sencilla.
Un partido de fútbol, un encuentro de tenis o una carrera generan una enorme cantidad de información mientras están sucediendo. Marcadores, tiempos, estadísticas de jugadores, cambios o posesión pueden convertirse en datos digitales en cuestión de segundos gracias a servidores, algoritmos y modelos matemáticos. Esa infraestructura también ha transformado profundamente el funcionamiento de las apuestas deportivas.
El X-59 de la NASA acaba de completar la semana más intensa de su campaña de pruebas. El avión experimental realizó seis vuelos en apenas cuatro días y alcanzó Mach 1,53, la mayor velocidad registrada hasta ahora por la aeronave. Los ensayos forman parte de Quesst, la misión con la que la agencia quiere demostrar que es posible volar a velocidades supersónicas sin producir el característico y explosivo boom sónico.
Trump ordenó al Gobierno de EE.UU. dejar de hablar de “IA” y utilizar “superinteligencia”. Musk se sumó voluntariamente al cambio: SpaceXAI pasará a llamarse SpaceXSI, aunque su tecnología no haya cambiado.
Faav, un investigador de 16 años, encontró una falla en un servicio interno de Microsoft. Una IA insistió durante diez días; la intuición humana probó “admin” y abrió un acceso potencial a 17,3 billones de filas.
Tavus dice que Griffin-Lite confundió al 48% de las personas que hablaron con ella por videollamada. NVIDIA confirma que es la IA audiovisual más natural que ha probado, pero los humanos todavía ganan.
David Robinson lideró la redacción de informes de seguridad de OpenAI durante años. Ahora renunció con una advertencia: la IA avanza demasiado rápido para seguir confiando en corregir los problemas después.
Rusia está lanzando drones a reacción capaces de acercarse a los 600 km/h. Ucrania respondió con interceptores diseñados para perseguirlos y acaba de llevar esa carrera de velocidad al combate real.
Project Suncatcher ya tiene una TPU orbitando la Tierra. Google quiere saber si sus chips pueden sobrevivir al vacío, la radiación y el calor antes de intentar algo mucho más ambicioso.
Una investigación siguió 20 perfiles que difunden conspiraciones climáticas y se amplifican entre sí. Uno de cada nueve posts analizados usó imágenes o videos generados con IA como si fueran pruebas reales.
El megacohete es una pieza clave para que Estados Unidos vuelva a pisar la Luna. Sin embargo, el primer gran negocio que SpaceX quiere construir con él está en la órbita terrestre: Starlink, IA y miles de satélites.
Gobiernos, bancos centrales y gigantes tecnológicos buscan una forma de contener los riesgos de la inteligencia artificial, pero ninguna propuesta parece suficiente.
Un estudio ha transformado la lógica jerárquica del quipu en una estructura de datos moderna capaz de funcionar como hoja de cálculo, sistema de archivos e incluso formato de imagen. La comparación es más literal de lo que parece.
El Planeta del Tesoro mezcló personajes dibujados a mano, escenarios 3D y cámaras virtuales en una secuencia espacial extraordinariamente ambiciosa. Disney estaba ensayando una forma distinta de hacer animación.
Un modelo entrenado en el primer superordenador exaescala reproduce turbulencia magnética extrema en segundos y reduce a menos de la mitad ciertos errores de predicción. La fusión es uno de sus próximos objetivos.
Chrysalis imagina hasta 2.400 personas cruzando el espacio durante generaciones, con bosques, granjas, hospitales y gravedad artificial. Quienes despegaran sabrían que jamás verían el destino.
Un equipo chino ha fabricado tubos ultraligeros de fibra de carbono y los ha unido con conectores impresos en 3D y soldadura láser. El objetivo es construir antenas gigantes directamente en órbita.