Saltar al contenido
Ciencia

Todo indica que el vórtice polar está a punto de hacer algo «sin precedentes». Y podría cambiar las previsiones para el próximo invierno

El invierno se acerca, y El Niño no será el único fenómeno climático que determinará cómo se desarrollará la temporada.
Por

Tiempo de lectura 5 minutos

Comentarios (0)

Durante los últimos meses, un fenómeno de El Niño de proporciones «super», «mega» y «monstruosas» ha acaparado los titulares. Los científicos especializados en climatología sostienen que este episodio probablemente provocará un invierno relativamente templado en Estados Unidos. Sin embargo, basta con observar lo que está ocurriendo con el vórtice polar para recordar que El Niño no será el único factor que influirá en las temperaturas de los próximos meses.

Los modelos meteorológicos indican que el vórtice polar podría experimentar una alteración de gran magnitud y excepcionalmente temprana durante las primeras semanas de noviembre, según Judah Cohen, climatólogo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y uno de los principales expertos en este fenómeno.

Cohen monitorea el comportamiento del vórtice polar y publica pronósticos a través de su blog. Su análisis más reciente sugiere que estamos ante un acontecimiento que podría pasar a la historia. «Este nivel de alteración del vórtice polar es más habitual en enero y febrero», explicó Cohen a Gizmodo mediante un correo electrónico. «Ocasionalmente ha ocurrido en diciembre, aunque no se ha registrado ningún caso durante este siglo».

De hecho, según el especialista, no existen registros satelitales de una alteración de esta magnitud durante noviembre. En los registros anteriores a la era de los satélites, mucho menos fiables, solamente aparecen dos episodios documentados.

Ahora, «los modelos están pronosticando un fenómeno casi tres semanas antes de la alteración importante del vórtice polar más temprana que se conoce, lo que, en mi opinión, constituye un récord extraordinario», señaló Cohen.

Todavía no está claro cómo afectará este fenómeno al clima de Estados Unidos. Aunque otros especialistas coinciden en que probablemente se aproxime una alteración del vórtice polar, también conocida como calentamiento súbito estratosférico (SSW, por sus siglas en inglés), eso no significa necesariamente que el invierno vaya a adelantarse.

Los científicos anticipan una alteración importante del vórtice polar

El vórtice polar es una enorme circulación atmosférica de baja presión y aire frío que gira en sentido contrario a las agujas del reloj alrededor del Polo Norte. Se forma en la estratosfera durante cada otoño boreal y ejerce una influencia considerable sobre el clima invernal del hemisferio norte.

Cuando el vórtice polar es fuerte, mantiene una circulación compacta alrededor del Polo Norte, lo que contribuye a retener las temperaturas extremadamente bajas dentro del Ártico. Sin embargo, cuando se debilita, puede comenzar a oscilar y estirarse, permitiendo que masas de aire gélido se desplacen hacia el sur y alcancen las latitudes medias. Los meteorólogos denominan a este fenómeno «irrupción de aire ártico», aunque coloquialmente también se lo conoce como una ola de frío ártico.

¿Qué provoca que el vórtice polar pierda fuerza? La respuesta está en las grandes ondas atmosféricas que se propagan desde la troposfera hacia la estratosfera. Cuando estas ondas «rompen» sobre el vórtice polar, debilitan su circulación.

Si son lo suficientemente intensas, pueden provocar que el vórtice se debilite tanto que sus vientos inviertan temporalmente su dirección. Esto desencadena cambios en la circulación del aire y un rápido aumento de las temperaturas estratosféricas.

Cuando ocurre algo así, los científicos consideran que se ha producido un episodio importante de calentamiento súbito estratosférico. A fecha de publicación de este artículo, nada menos que el 86% de las simulaciones de pronóstico del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) anticipan que los vientos del vórtice polar invertirán su dirección antes del 10 de noviembre.

El propio ECMWF señala que nunca se ha registrado un calentamiento súbito estratosférico importante tan temprano en el año desde que comenzaron sus registros, en 1959. Aunque los episodios importantes de calentamiento súbito estratosférico aumentan las probabilidades de que se produzcan irrupciones de aire ártico, estas no están garantizadas.

El pronóstico del ECMWF muestra que, alrededor del 1 de noviembre, el vórtice polar podría estirarse hasta adoptar una forma ovalada casi tres veces más larga que ancha. Esto sugiere que el aire ártico podría terminar desplazándose hacia Estados Unidos. Incluso si eso ocurre, los efectos sobre las temperaturas de las latitudes medias no serían inmediatos, según Cohen.

Aunque entre los especialistas existe un consenso general de que una alteración importante del vórtice polar tarda aproximadamente dos semanas en influir sobre el clima estadounidense, el investigador sostiene que muchas veces el proceso requiere todavía más tiempo. «No esperaría ver los efectos hasta algún momento de diciembre», explicó.

¿Por qué el vórtice polar podría alterarse tan pronto este año?

Según Cohen, la principal razón por la que los meteorólogos anticipan un calentamiento súbito estratosférico tan temprano es la presencia de un intenso bloqueo atmosférico sobre los Urales y Escandinavia. En términos sencillos, un sistema persistente de altas presiones se ha instalado sobre el noroeste de Rusia y Escandinavia, impulsando grandes ondas atmosféricas hacia las capas superiores de la atmósfera.

Al favorecer esta propagación ascendente, el bloqueo atmosférico de los Urales y Escandinavia puede debilitar el vórtice polar. Esa es precisamente la razón por la que los modelos de pronóstico apuntan a un posible calentamiento súbito estratosférico durante las próximas semanas. Sin embargo, Cohen insistió en que los pronósticos no son certezas.

Los modelos meteorológicos nunca se han enfrentado a un acontecimiento de esta magnitud en una fecha tan temprana, por lo que «van a tener dificultades para representarlo», advirtió. Independientemente de cómo evolucione este episodio, los científicos esperan que el vórtice polar desempeñe un papel fundamental en la configuración del clima estadounidense durante el próximo invierno, incluso en presencia de un fenómeno de El Niño de intensidad récord.

Cohen recordó lo ocurrido durante el invierno de 2009-2010 como ejemplo. Aunque El Niño inclinaba las probabilidades hacia condiciones relativamente templadas, un vórtice polar extremadamente débil terminó favoreciendo una temporada mucho más fría. Por eso, la relación entre ambos fenómenos sigue siendo una de las grandes incógnitas de los pronósticos estacionales.

«¿Existe un punto en el que El Niño sea tan intenso que pueda desviar cualquier masa de aire frío que nos envíe el vórtice polar? No lo sé, y sostengo que nadie más lo sabe tampoco», concluyó Cohen.

Compartir esta historia

Artículos relacionados