Concepto artístico de ascensor espacial

La idea de un ascensor espacial que conecte la superficie de la Tierra con una estación espacial en órbita lleva décadas dando vueltas. El descubrimiento del grafeno abrió una nueva puerta a la posibilidad de construir semejante ingenio, pero esa puerta acaba de cerrarse, y la culpa la tiene un solo átomo.

Advertisement

Durante un tiempo, el grafeno parec√≠a el candidato ideal para servir de material al cable que conectar√≠a las dos ‚Äúplantas‚ÄĚ de ese ascensor. La raz√≥n es que para un proyecto semejante se necesita un material capaz de soportar la incre√≠ble tensi√≥n generada por la diferencia entre la rotaci√≥n de la Tierra y la rotaci√≥n de un objeto en √≥rbita.

Los ingenieros que trabajan en esta idea futurista explican que hace falta un cable capaz de soportar una fuerza de tensión de 50 gigapascales. Las estructuras conocidas como nanotubos de carbono son cilindros construidos a partir de una lámina del grosor de un sólo átomo. Esa lámina está compuesta a su vez por átomos de carbono que forman una matriz hexagonal perfecta. La resistencia de esa malla es de 100 gigapascales.

Advertisement

El problema con el grafeno es que es muy complicado de fabricar. Un defecto de un √ļnico √°tomo basta para que el material sea inservible, al menos en cuanto a servir de soporte a un hipot√©tico ascensor espacial. Cient√≠ficos de la Universidad Polit√©cnica de Hong Kong han introducido errores a prop√≥sito en una estructura de nanotubos de carbono y los resultados no son bonitos. Un s√≥lo √°tomo de m√°s o de menos en la matriz hexagonal reduce inmediatamente la resistencia del material de 100 a 40 gigapascales. El defecto, adem√°s, genera una rotura en cadena como si se tratara de un descosido que desgarra completamente la malla monomolecular.

A media que el n√ļmero de defectos aumenta, tambi√©n lo hace la fragilidad del grafeno. De hecho, los intentos de fabricar fibras a partir de nanotubos de carbono no han logrado superar la cifra de un gigapascal. El Estudio, reci√©n publicado en la revista ACS Nano, concluye que a menos que se descubra un m√©todo de fabricaci√≥n de grafeno completamente nuevo y revolucionario, el ascensor espacial basado en nanotubos de carbono tendr√° que esperar. [ACS Nano v√≠a New Scientist]


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.