En las regiones centrales de la Vía Láctea, enormes concentraciones de polvo interestelar dificultan observar algunas de las estrellas más antiguas de nuestra galaxia. Detrás de esa barrera se encuentra VVV CL001, un cúmulo estelar que durante años pasó prácticamente inadvertido y cuya edad acaba de ser recalculada con una precisión mucho mayor. El resultado es extraordinario: 13.400 millones de años, una antigüedad que lo sitúa entre los candidatos a cúmulos globulares más viejos de la Vía Láctea, cuando el universo apenas comenzaba su historia.
El descubrimiento aparece en una investigación publicada en arXiv el 20 de octubre y difundida el 2 de noviembre por Phys.org. El equipo, encabezado por J. Olivares Carvajal, combinó observaciones infrarrojas obtenidas mediante telescopios terrestres y espaciales para determinar tanto la edad como la distancia del cúmulo. Sus resultados sugieren que podría conservar información sobre las primeras etapas de formación de nuestra galaxia.
Un cúmulo casi invisible que podría ser uno de los más antiguos de la galaxia

VVV CL001 fue identificado originalmente en 2011 gracias al telescopio VISTA del Observatorio Europeo Austral (ESO), instalado en Chile. Se encuentra en dirección al bulbo galáctico, una región densamente poblada de estrellas donde el polvo bloquea buena parte de la luz visible. Por eso, incluso los telescopios más potentes necesitan observar en otras longitudes de onda para estudiar determinados objetos.
Los cúmulos globulares son agrupaciones compactas de estrellas que permanecen unidas por gravedad. Muchos se formaron durante las primeras etapas de evolución de las galaxias y funcionan como auténticos archivos cósmicos: al determinar la edad y composición de sus estrellas, los astrónomos pueden reconstruir procesos ocurridos hace miles de millones de años.
Según explica el Observatorio Europeo Austral, las primeras imágenes infrarrojas de VISTA permitieron reconocer VVV CL001 junto a otro cúmulo mucho más brillante, denominado UKS 1. Sin embargo, el polvo y la elevada concentración de estrellas del entorno dificultaban calcular sus propiedades físicas con precisión.
La nueva investigación utilizó imágenes del telescopio espacial Hubble, observaciones del instrumento FourStar instalado en el telescopio Magallanes Baade y datos del telescopio Blanco, en Chile. Mediante la combinación de estas mediciones, los científicos consiguieron identificar mejor las estrellas pertenecientes al cúmulo y distinguirlas de otras situadas en la misma dirección.
Una edad de 13.400 millones de años que podría cambiar lo que sabemos del nacimiento de la Vía Láctea

Los resultados sitúan VVV CL001 a aproximadamente 23.900 años luz de la Tierra y le asignan una antigüedad de 13.400 millones de años, con una incertidumbre de unos 400 millones. Es una estimación especialmente interesante si consideramos que la edad aceptada del universo ronda los 13.800 millones de años.
Esto significa que, si los cálculos se confirman, sus estrellas podrían haberse formado durante los primeros cientos de millones de años de historia cósmica. No obstante, el margen de incertidumbre impide establecer exactamente cuánto tiempo después del Big Bang nació el cúmulo.
Otra pista fundamental es su composición química. Los investigadores encontraron una metalicidad extremadamente baja, con una abundancia de hierro cercana a una doscientasava parte de la solar. En astronomía, el término metalicidad describe la presencia de elementos más pesados que el helio. Las primeras generaciones de estrellas nacieron cuando el universo todavía contenía cantidades muy reducidas de estos elementos, por lo que una composición tan pobre en metales constituye una pista de gran antigüedad.
De acuerdo con el estudio original, los cálculos de su trayectoria también indican que VVV CL001 pertenece al bulbo de la Vía Láctea. Esto abre una posibilidad especialmente importante: podría tratarse de un cúmulo formado dentro de las primeras estructuras que dieron origen a nuestra galaxia, en lugar de haber llegado posteriormente mediante la incorporación de otra galaxia más pequeña.
La hipótesis coincide con una investigación anterior publicada en Astronomy & Astrophysics, que ya había identificado a VVV CL001 como un cúmulo muy pobre en metales y posiblemente relacionado con las primeras etapas de ensamblaje galáctico. Aquel trabajo estimaba una edad cercana a los 12.100 millones de años, aunque con mayor incertidumbre.
El nuevo resultado todavía debe superar la revisión científica y confirmarse mediante nuevas observaciones. Tampoco demuestra definitivamente que VVV CL001 sea el cúmulo más antiguo conocido. Pero su importancia es difícil de exagerar: entre millones de estrellas y nubes de polvo, los astrónomos podrían haber identificado un superviviente de la infancia de la Vía Láctea, una población estelar que conserva pistas de cómo comenzó a construirse la galaxia que habitamos.