Seguir Martín Nicolás Parolari
Relieves de hace 2.700 años, fotografías aéreas olvidadas y una extraña fortificación ovalada apuntan al posible campamento desde el que Senaquerib intentó conquistar Jerusalén.
Beta Pictoris d es un gigante gaseoso de apenas 2,4 masas de Júpiter situado a 63 años luz. Su tenue brillo había quedado enterrado entre el resplandor de su estrella, otro planeta mucho más luminoso y un disco lleno de polvo.
La luz de estos objetos comenzó su viaje cuando el universo tenía apenas 670 millones de años. Su descubrimiento no solo rompe un récord: ofrece la primera muestra suficientemente grande para investigar cómo aparecieron agujeros negros gigantes cuando el cosmos apenas acababa de nacer.
La compañía de Jensen Huang negocia respaldar el alquiler de un campus de centros de datos de 10 gigavatios en Ohio. No entregaría el dinero directamente, pero pondría su solvencia detrás de una infraestructura cuyo coste podría superar los 500.000 millones de dólares.
Las plantaciones chinas aumentan su superficie de hojas un 66% más rápido que los bosques naturales, pero esa ventaja empieza a desaparecer al cumplir cuatro décadas. La experiencia demuestra que plantar miles de millones de árboles no siempre equivale a recuperar un ecosistema.
Mucho antes de que el hierro pudiera obtenerse de forma habitual en hornos, los gobernantes del Egeo ya lo convertían en anillos combinados con oro, plata y bronce. No era un metal cotidiano: era una rareza llegada del espacio.
La excavación permitió reconstruir mejor los límites de la fortificación más antigua del enclave. Bajo una calzada aparecieron además una barraca de tropa, una herrería de campaña, un áureo de Tiberio y objetos que muestran cómo trabajaban, comían y curaban sus heridas los soldados romanos.
Los dos mundos tienen temperaturas, presiones y paisajes radicalmente distintos, pero comparten una extraña señal infrarroja que parece surgir de sus superficies. Los científicos sospechan que pertenece a una familia de moléculas orgánicas todavía sin identificar.
El llamado evento 4,2 ka coincidió con el final del Imperio acadio, la fragmentación del Reino Antiguo de Egipto y la transformación de las ciudades del Indo. Hoy, nuevas investigaciones cuestionan que fuese una única megasequía global, aunque confirman que varias generaciones tuvieron que sobrevivir bajo un estrés hídrico extremo.
En lugar de acabar en vertederos, las conchas de ostras consumidas en restaurantes se curan durante meses y regresan a zonas costeras degradadas. Allí ofrecen a las nuevas generaciones el suelo duro que necesitan para reconstruir arrecifes prácticamente desaparecidos.
Océanos, ríos y lagos están sufriendo una desoxigenación acelerada por el calentamiento, la contaminación agrícola y los cambios en la circulación del agua. El problema no termina en los peces: también puede alterar el clima y multiplicar las zonas muertas.
Mientras IBM, Google y otras compañías experimentan con circuitos superconductores, la startup de Palo Alto ha elegido fotones fabricados en chips convencionales. Su objetivo no es crear otro prototipo de laboratorio, sino una máquina tolerante a fallos del tamaño de un centro de datos.
La Gran Nube de Magallanes terminaría fusionándose con nuestra galaxia dentro de unos 2.400 millones de años. El encuentro enviaría nuevo combustible hacia el centro galáctico y transformaría al agujero negro más cercano a la Tierra en un núcleo mucho más activo.
El bacteriófago modificado por investigadores de UC Berkeley captura elementos estratégicos incluso dentro de aguas ácidas cargadas de otros metales. Después se agrupa, se separa del líquido y puede reutilizarse, abriendo una posible vía para recuperar materiales críticos de minas y residuos electrónicos.
Las cáscaras halladas en Queensland pertenecieron a los mekosuquinos, un linaje muy distinto de los cocodrilos acuáticos actuales. Su anatomía y el entorno en el que vivieron sugieren que algunos desarrollaron estrategias de caza tan extrañas que durante años parecieron imposibles.
Al estudiar la corteza prefrontal de macacos, los investigadores observaron patrones neuronales reutilizables para reconocer colores, distinguir formas o ejecutar movimientos. El cerebro combina solo los módulos necesarios e inhibe el resto, evitando reconstruir toda la tarea desde el principio.
ZTF J2130 pierde energía mediante ondas gravitacionales, lo que reduce su órbita y acelera una danza que ya dura apenas 40 minutos. Cuando el equilibrio termine por romperse, la acumulación de materia podría provocar una explosión estelar extraordinariamente brillante.
El hallazgo es inquietante: mapaches urbanos desarrollan hocicos más cortos y comportamientos más dóciles, cambios anatómicos típicos de especies domesticadas. No es cariño, es evolución acelerada por la disponibilidad de comida en la basura humana. El estudio cuestiona la idea clásica de domesticación y sugiere que, desde hace miles de años, son los animales quienes aprenden a vivir con nosotros.
Creado en 1913 para la familia imperial rusa, el objeto sobrevivió a una revolución, varias desapariciones y ventas que multiplicaron su valor de forma extraordinaria. Su nuevo precio de 30,2 millones de dólares confirma que su leyenda va mucho más allá de las piedras preciosas.
Los objetos pequeños pueden permanecer ocultos por su escaso brillo o acercarse desde la dirección del Sol, donde los telescopios apenas pueden verlos. El episodio de noviembre expone el gran punto ciego de la defensa planetaria: detectar a tiempo cuerpos capaces de causar daños locales.