Seguir Martín Nicolás Parolari
La primera prueba directa apareció en un asentamiento de Lleida, pero una pequeña joya encontrada en Tarragona lleva la historia todavía más atrás. El hallazgo revela una tecnología indígena que cruzó los Pirineos, sobrevivió durante siglos y desapareció mucho antes de que llegaran los fenicios.
Gaia y LAMOST permitieron reconstruir la edad de una multitud de estrellas cercanas. La más antigua ronda los 13.730 millones de años, una cifra que encaja con el universo estándar y deja poco espacio para las teorías que intentan hacerlo mil millones de años más joven.
Los aceleradores no siempre alcanzan la energía necesaria para crear una partícula desconocida. Físicos de Caltech y la Universidad de Nueva York han encontrado una forma de trabajar al revés: observar cómo se deforman las leyes conocidas y deducir qué clase de objeto invisible pudo causar el cambio.
Perciben objetos, aprenden movimientos y eligen cómo actuar con una precisión creciente. El problema aparece cuando necesitan anticipar lo que ocurrirá, interpretar a una persona o detenerse porque ya no confían en su propia decisión.
La prohibición no se limita a las máquinas con aspecto humano que protagonizan vídeos virales. La definición aprobada por la FCC alcanza a numerosos robots móviles conectados y abre un nuevo frente tecnológico contra China, el país que domina su fabricación mundial.
El agua sube y baja con las mareas dentro del cráter que alberga el Domo de Runit. Washington sostiene que no existe un peligro inmediato, pero científicos y habitantes de las Islas Marshall temen lo que podría ocurrir cuando el mar y las tormentas pongan a prueba una estructura construida para un planeta diferente.
Una muestra de cloruro de potasio creció en la Estación Espacial Internacional formando escalones, huecos y curvas semejantes a una pirámide invertida. Detrás de su aspecto casi artificial hay una pista sobre cómo controlar los defectos que limitan cristales, sensores y semiconductores.
Qafzeh 25 sobrevivió durante un tiempo considerable después de recibir el corte. Su fósil no solo conserva una posible escena de violencia prehistórica, sino también indicios de que alguien pudo ayudarlo cuando todavía no existían ciudades, médicos ni agricultura.
El telescopio espacial ha reconstruido la historia reciente de nuestra gran vecina observando unos 200 millones de estrellas. El resultado revela una galaxia que no se ha quedado sin material, pero que parece estar perdiendo rápidamente la capacidad (o las ganas) de utilizarlo.
Un modelo de Anthropic logró desarrollar ataques inéditos contra dos de los sistemas criptográficos más estudiados del mundo. El verdadero salto no está solo en la grieta encontrada, sino en que una IA ya puede competir con expertos humanos en uno de los terrenos más complejos de la ciberseguridad.
La señal estaba escondida dentro de GW250114, la fusión de agujeros negros más nítida captada hasta ahora. Su frecuencia y la manera en que se apagó ofrecen una vía inédita para estudiar el horizonte de sucesos sin necesidad de observar aquello que permanece atrapado al otro lado.
Las finísimas capas de un yacimiento italiano no marcaban el paso de las estaciones, como se creía. Eran el pulso de las mareas, una especie de reloj geológico que ha permitido reconstruir cuatro décadas de tormentas, inundaciones y entierros casi instantáneos.
A.J. Smadi necesitó un telescopio, una cámara planetaria y una planificación casi obsesiva para capturar un encuentro que nunca ocurrió realmente. La perspectiva hizo el resto: durante un instante, dos mundos separados por una distancia descomunal parecieron compartir el mismo rincón del cielo.
Pesa menos de 300 gramos, utiliza las mismas alas dentro y fuera del agua y ha conseguido resolver una maniobra que parecía reservada a los animales. El objetivo ahora es convertirlo en una herramienta capaz de recoger datos allí donde los barcos apenas pueden llegar.
Herlaugshaugen parecía guardar la tumba de un rey conocido por las sagas. Veintinueve remaches y unos restos de madera revelaron algo bastante más desconcertante: el barco fue sepultado hacia el año 700, cuando la Era Vikinga todavía no había comenzado.
El polvo de Chicxulub no solo habría ocultado el Sol durante años. Un nuevo modelo plantea que primero actuó como una trampa térmica, devolviendo hacia la superficie el calor del impacto y dejando con opciones casi únicamente a quienes pudieron esconderse bajo tierra o bajo el agua.
Lo que comenzó con pequeñas embarcaciones explosivas persiguiendo buques rusos en el mar Negro ya está modificando la estructura de una de las mayores armadas del planeta. El primer regimiento ruso de sistemas no tripulados ya existe, y no parece pensado únicamente para esta guerra.
AtLAST no buscará un rincón concreto del espacio, sino todo aquello que nuestros telescopios han confundido durante décadas. Su enorme campo de visión podría separar hasta 50 millones de galaxias ocultas y reconstruir dónde se esconde la materia que alimentó el cosmos.
El sistema SCGG-z5 reúne seis galaxias jóvenes en un espacio sorprendentemente pequeño. La imagen podría conservar uno de esos instantes casi imposibles de capturar: el momento anterior a que todas pierdan su identidad y formen una sola.
Las estructuras primitivas surgieron sin añadir ADN antiguo ni reconstruir una especie extinta. Bastó con alterar una pieza del desarrollo para abrir una puerta que la evolución parecía haber cerrado para siempre.