A 8.000 millones de años luz de la Tierra, una galaxia parece estar haciendo algo imposible: aparecer dos veces en la misma fotografía. Sin embargo, no se trata de dos objetos diferentes ni de un error del telescopio espacial Hubble. Lo que vemos es una extraordinaria ilusión cósmica provocada por la gravedad de otra galaxia.
La imagen, publicada por la NASA el 22 de octubre de 2026, revela un fenómeno conocido como lente gravitacional, capaz de deformar y amplificar la luz procedente de regiones muy distantes del universo. Lo más interesante es que esta distorsión podría ayudar a los astrónomos a estudiar la materia oscura, uno de los componentes más misteriosos del cosmos.
Una galaxia aparece dos veces en una sorprendente fotografía del Hubble

La imagen muestra una gran galaxia espiral barrada, comparable en tamaño a nuestra Vía Láctea. Sin embargo, el fenómeno verdaderamente extraordinario se encuentra en la esquina inferior derecha. Allí aparece una galaxia elíptica rojiza situada aproximadamente a 4.500 millones de años luz de distancia. Detrás de ella existe otra galaxia azul, mucho más lejana, cuya luz ha viajado unos 8.000 millones de años hasta nosotros.
La alineación entre ambas produce un efecto sorprendente. La enorme masa de la galaxia más cercana curva el espacio-tiempo y desvía la luz procedente del objeto situado detrás, haciendo que su imagen aparezca distorsionada. Como explica la Agencia Espacial Europea (ESA), este fenómeno puede funcionar como una lupa natural, amplificando objetos que de otra manera serían difíciles de observar.
En esta ocasión, la galaxia azul aparece representada por dos arcos luminosos. Uno es grande y claramente visible; el otro es mucho más pequeño y está invertido. Ambos corresponden exactamente a la misma galaxia, observada a través de diferentes trayectorias de luz.
La materia oscura podría esconderse detrás de esta ilusión cósmica

Las lentes gravitacionales no solamente permiten observar galaxias distantes. También ofrecen una herramienta extraordinaria para medir la masa de los objetos que deforman la luz. Cuanto mayor es la masa de una galaxia, más intensa puede ser la distorsión gravitacional que produce.
El problema es que la materia visible, como estrellas, gas y polvo, no siempre alcanza para explicar esas deformaciones. Los científicos atribuyen buena parte de esa diferencia a la materia oscura, una sustancia que no emite ni refleja luz, pero cuya gravedad influye sobre las galaxias. Según explica la NASA en sus investigaciones sobre lentes gravitacionales, estudiar estas distorsiones permite determinar cómo se distribuye la masa, incluida la materia oscura, en diferentes regiones del universo.
De esta manera, una fotografía aparentemente deformada puede convertirse en una herramienta para investigar aquello que los telescopios no pueden observar directamente.
El Hubble está preparando el camino para un telescopio mucho más ambicioso

La observación también forma parte de los preparativos científicos del telescopio espacial Nancy Grace Roman, una de las próximas grandes misiones astronómicas de la NASA. Aunque el Hubble obtiene imágenes extraordinariamente detalladas, su campo de visión es relativamente pequeño.
Roman, en cambio, utilizará una cámara de gran angular capaz de fotografiar regiones del cielo considerablemente más extensas. De acuerdo con la documentación oficial del telescopio Roman, su instrumento principal permitirá observar áreas aproximadamente 100 veces mayores que las del Hubble con una resolución comparable.
Para aprovechar esa capacidad, los investigadores están utilizando fotografías del Hubble para desarrollar modelos informáticos que identifiquen y analicen lentes gravitacionales. Roman podrá detectar numerosos sistemas de este tipo, mientras que Hubble continuará proporcionando observaciones detalladas de algunos de los más interesantes.
La imagen publicada por la NASA representa precisamente esa colaboración científica: una galaxia que parece duplicarse por efecto de la gravedad podría proporcionar información sobre una materia invisible que domina buena parte de la masa del universo. Y aunque todavía no sabemos qué es exactamente la materia oscura, observar cómo deforma la luz de galaxias situadas a miles de millones de años luz podría acercarnos a comprender su naturaleza.