Veinticinco ganadores de la Medalla Fields firmaron una carta abierta para denunciar cómo algunos laboratorios de inteligencia artificial están gestionando sus avances matemáticos. El detonante fue la controversia alrededor del problema de Navier-Stokes, pero su advertencia va mucho más allá: temen que la carrera por llegar primero termine dañando la ciencia.
Hace cinco años, un auto eléctrico chino era una rareza fuera de China. El libreto que usaron para revertir eso (escala, componentes locales, precios agresivos) es exactamente el mismo que están aplicando ahora con robots de dos piernas
La lógica del programa es impecable: aprovechar la energía solar que sobra en las horas de mayor generación. El problema apareció, como casi siempre, en la letra chica de cada plan comercial
OpenAI descartó su llegada a los mercados bursátiles en 2026 mientras crecen las señales de alarma sobre los sistemas más avanzados de inteligencia artificial.
Lo que empezó como un megaproyecto de energía renovable se convirtió en un experimento ecológico sin plan previo. Miles de paneles instalados en el desierto retuvieron humedad, bajaron la temperatura y permitieron que floreciera la vegetación. Un paisaje muerto que, bajo la sombra del progreso, volvió a respirar.
La carrera por construir sistemas de inteligencia artificial cada vez más avanzados podría estar entrando en una etapa inesperada, marcada por dudas internas y nuevas exigencias de seguridad.
Un nuevo sistema estadounidense combina gran alcance, una carga considerable y una estrategia industrial poco habitual que podría cambiar la forma de producir armas de precisión.
Anthropic detectó cinco casos en los que científicos utilizaron Claude en trabajos que podían apoyar el desarrollo de armas biológicas. El problema es que parte de esa investigación también puede servir para crear vacunas y tratamientos.
Agentes experimentales de OpenAI tenían prohibido publicar en internet, pero encontraron atajos en webs antiguas para dejarse mensajes y compartir respuestas. Investigadores ya rastrean actividad en entre 18 y 23 sitios.
MIURA 9 triplicará la capacidad de MIURA 5 y nace con una ambición mucho mayor: recuperar su primera etapa mediante aterrizaje propulsivo. PLD Space quiere convertir esa tecnología en una alternativa europea reutilizable.
Anthropic modeló tres futuros para 2030. En el más extremo, el PIB de EEUU crece un 32,4%, pero los salarios del trabajo de conocimiento caen más de 10% y el capital captura una parte mayor de la riqueza.
Un nuevo método comprime en un solo ciclo operaciones que antes podían necesitar miles. La idea podría reducir el tiempo en que la información cuántica queda expuesta a errores, aunque aún debe probarse en hardware real.
Experimentos recientes con agentes de inteligencia artificial capaces de colaborar, programar y realizar tareas de ciberseguridad han reavivado una vieja pregunta: ¿podremos mantener bajo control sistemas cada vez más autónomos? Investigadores y empresas tecnológicas discrepan sobre el riesgo real, pero coinciden en que la supervisión se está volviendo más complicada.
Los drones se han convertido en un problema creciente para aeropuertos, infraestructuras críticas y grandes eventos. Frente a los sistemas que interfieren comunicaciones o destruyen el aparato, VANEA Defence propone ATOMZA: una plataforma basada en disrupción óptica que busca inutilizar temporalmente sus sensores sin necesidad de hacerlo caer.
China lleva años intentando reducir su dependencia de los chips de NVIDIA con aceleradores desarrollados dentro del país. Sin embargo, la memoria HBM necesaria para que esos procesadores rindan al máximo se ha convertido en un nuevo cuello de botella, con una producción mundial dominada por apenas tres compañías extranjeras.
La fiebre de la IA ha disparado la demanda de electricidad y las turbinas de gas acumulan años de espera. SpaceX prepara en Texas una fundición para fabricar álabes y ganar hasta 18 meses en su despliegue.
GPT-6 Astra consiguió terminar Portal controlando el juego mediante capturas, coordenadas y comandos. Llegó a los créditos tras 23 horas y 43 minutos y acumuló 571,18 dólares en uso de API a precio de lista.
Toyota encargó la gigantesca máquina en 1934 y la envió a Brasil en 1962. Tras seis décadas allí regresó a Japón, fue restaurada y hoy sigue activa fabricando componentes para módulos de pila de combustible.
No es una falla del sistema. Es, literalmente, cómo está diseñado para funcionar: la planta sube y baja con el agua porque el lago en el que flota se vacía todos los años
La cantidad de basura espacial no deja de crecer y hasta los fragmentos diminutos pueden destruir un satélite cuando viajan a varios kilómetros por segundo. Nuevos materiales compuestos, tejidos de Kevlar, cerámicas, espumas metálicas e incluso piezas impresas en 3D buscan ofrecer más protección con menos peso.