Una patente de Meta describe un sistema capaz de combinar cámaras, reconocimiento facial e inteligencia artificial para interpretar escenas en tiempo real. La tecnología podría identificar personas, analizar expresiones, seguir la mirada y decidir qué momentos merecen ser registrados desde unas futuras gafas inteligentes.
Un estudio de las universidades de Chalmers y Delaware sostiene que muchos conductores siguen pensando la recarga de un coche eléctrico como si fuera repostar gasolina. Esa mentalidad alimenta la ansiedad por la autonomía y empuja al mercado hacia baterías cada vez más grandes, caras y difíciles de justificar en el uso cotidiano.
Investigadores de la Universidad de Tecnología de Sydney han demostrado que girar ligeramente capas de nitruro de boro hexagonal permite modificar de forma precisa la luz emitida por ciertos defectos cuánticos. El método podría convertirse en una nueva herramienta para desarrollar sensores, comunicaciones seguras y futuros dispositivos de computación cuántica.
Unitree ha presentado 'Superman', un prototipo humanoide capaz de superar los dos metros en un salto vertical y alcanzar 12,66 metros por segundo corriendo. Las cifras son espectaculares, aunque su verdadero valor probablemente no esté en batir récords humanos, sino en llevar al límite la tecnología que mueve a estos robots.
El Galaxy Campus de Envision acaba de entrar en servicio en Mongolia Interior. Su edificio principal tiene una superficie equivalente a unos 20 campos de fútbol y ha sido diseñado para crecer hasta una escala difícil de imaginar: hasta un millón de aceleradores dedicados a inteligencia artificial.
El X1 de Heart Aerospace completó su primer vuelo utilizando únicamente baterías, un paso clave hacia una futura aeronave híbrida capaz de transportar pasajeros en rutas regionales.
OpenAI propone experimentar con semanas de cuatro días y las compañías tecnológicas presumen de herramientas capaces de ahorrar horas de trabajo. La paradoja es que una investigación de Berkeley y testimonios recogidos por BBC apuntan justo en la dirección contraria: la IA puede estar llenando cada minuto que libera.
Durante años, sensores capaces de reconstruir el entorno, esquivar obstáculos y calcular rutas estuvieron asociados a coches autónomos y robots. Ahora esa misma investigación empieza a trasladarse a vehículos personales, donde el objetivo no es sustituir al conductor, sino ayudarle a moverse con más información y autonomía.
Las enormes pantallas seguirán formando parte de sus vehículos, pero el fabricante alemán reconoce que digitalizar prácticamente todos los controles fue demasiado lejos. Mercedes-Benz ya ha empezado a recuperar botones físicos para aquellas funciones que los conductores necesitan utilizar de manera rápida y sin apartar la vista de la carretera.
La misión CADRE llevará tres rovers del tamaño de una valija de mano capaces de desplazarse, repartirse tareas y construir mapas de forma coordinada. Será una prueba para demostrar que futuras exploraciones lunares pueden depender de equipos de robots que tomen decisiones por sí mismos.
El motivo no es el que imaginas.
La ciencia no tiene pruebas de que ChatGPT, Claude o cualquier otro modelo actual sienta o experimente el mundo. Pero investigadores de conciencia e inteligencia artificial advierten de algo más incómodo: tampoco conocemos ninguna barrera técnica evidente que impida construir una máquina que algún día sí pueda hacerlo.
Fórmula 1, fútbol, NFL o básquet dependen cada vez más de la nube, la inteligencia artificial y el análisis de datos. Las grandes tecnológicas ya no se limitan a colocar su logo en una camiseta: sus sistemas ayudan a analizar carreras, medir jugadores y transformar la experiencia de los aficionados.
Cada edificio nuevo que se levanta ahí tiene, desde el primer ladrillo, una réplica virtual funcionando en paralelo. Más de 20.000 sensores viales alimentan un cerebro urbano que ajusta los semáforos con inteligencia artificial en tiempo real. Todo eso ya funciona. Lo único que todavía falta en esta ciudad diseñada desde cero es, paradójicamente, la gente
No robaba contraseñas, no borraba archivos, no pedía rescate. Solo aparecía en la pantalla de teletipo con una frase burlona, imprimía algo a medias y saltaba al siguiente equipo de la red antes de que nadie pudiera atraparlo. Ese gesto casi inofensivo, pensado como un experimento académico, terminó siendo el primer antecedente de todo el software malicioso que existe hoy
“La diferencia entre un texto con marca de agua y otro que no la tenga no será distinguible para el lector”, dijo Anthropic.
Bitcoin se ha llenado de empresas, fondos y grandes compradores, hasta el punto de que una sola compañía posee alrededor del 4% del máximo de 21 millones de BTC. La paradoja es que esa enorme riqueza no funciona como acciones con derecho a voto: comprar Bitcoin permite controlar esas monedas, no decidir unilateralmente qué es Bitcoin.
Durante décadas, generadores alimentados con estroncio-90 mantuvieron funcionando faros y balizas en algunos de los lugares más inaccesibles del planeta. Eran autónomos, resistentes y podían operar durante años. El problema llegó cuando desapareció el Estado encargado de vigilarlos.
Durante cuatro años, un comerciante de Utah logró algo que la propia Apple no había podido hacer: venderle al público la computadora Lisa, el fracaso comercial más caro de la historia de la compañía. Cuando todavía le quedaban miles por vender, Apple se las reclamó de golpe, sin dar explicaciones, y las mandó directo a un basurero para que nadie las volviera a ver
Dormir peor, recuperarse más lento, acumular estrés o empezar a mostrar cambios antes de sentirse cansado. Tras utilizar un anillo inteligente durante tres meses, un cirujano comprobó hasta qué punto estos dispositivos pueden reconstruir nuestros hábitos a partir de señales corporales. El límite es importante: observar tendencias no equivale a realizar un diagnóstico médico.