Una vieja estancia del centro de Argentina dejó el ganado y se volvió área protegida. Volvieron los cóndores, los guanacos y el agua que bebe una provincia
Es que la cosmología está entrando en la “edad de oro” del descubrimiento y la revelación, con la Colaboración DESI como eje de la conmoción.
Un análisis del desgaste de las piedras propone una cronología sorprendente para el monumento más famoso de Egipto. Sin embargo, el método tiene limitaciones que resultan decisivas para interpretar sus conclusiones.
Antístenes había combatido por Atenas, pero nunca perteneció del todo a ella. Tras la muerte de Sócrates convirtió la pobreza, la autosuficiencia y el desprecio por el prestigio en una filosofía radical.
Es una demostración común en la ciencia, y un misterio desde hace mucho tiempo. Pero un ingeniero eléctrico tal vez tenga la respuesta.
Compararnos, buscar aceptación y detectar amenazas nos ayudó durante miles de años. Ahora esos mismos mecanismos se enfrentan a algoritmos, desconocidos y crisis globales que nunca desaparecen.
El ratón andino de orejas de hoja vive desde la costa del Pacífico hasta cumbres de 6.739 metros. Ahora sabemos cómo soporta frío extremo, falta de oxígeno y una dieta que podría intoxicar a otros animales.
Un gesto, una pausa o un cambio de tono pueden adquirir otro significado para quienes crecieron entre tensiones familiares. La psicología investiga ese aprendizaje y sus posibles consecuencias.
Un reloj molecular sitúa su origen hace entre 700 y 800 millones de años, antes de que el planeta se congelara por completo. Sus fósiles nunca aparecieron
Una nueva investigación cuestiona las estimaciones sobre el hielo del polo norte marciano. La diferencia ayuda a entender sus cambios estacionales y abre nuevas preguntas sobre el pasado del planeta.
Este año se fue el 5,5% del volumen, el segundo peor registro de la historia. “Los glaciares alpinos no tienen ninguna posibilidad de sobrevivir”, advierten
Las imágenes muestran dragas, plantas de hormigón y una franja recta lista para aviones en el arrecife Antelope, en el mar de China Meridional
Algunos completan un año en menos de un día terrestre, otros alcanzan temperaturas capaces de vaporizar metales y uno ni siquiera orbita una estrella. Estos ocho mundos reales muestran hasta qué punto los planetas pueden alejarse de todo lo que conocemos en la Tierra.
La cueva de La Garma, en Cantabria, conserva uno de los conjuntos paleolíticos mejor preservados de Europa. Su cámara principal quedó sellada durante miles de años y permitió que estructuras, herramientas, restos de animales y objetos artísticos permanecieran prácticamente donde los dejaron sus últimos habitantes.
Un equipo de Khalifa University desarrolló un evaporador solar capaz de trabajar con salmueras extremadamente concentradas sin quedar rápidamente cubierto de cristales. El sistema dirige la sal hacia los bordes durante el día y facilita que se desprenda de forma pasiva cuando deja de recibir luz.
Un equipo internacional de investigadores desarrolló lentes de contacto capaces de transformar luz infrarroja, invisible para el ojo humano, en colores perceptibles. Funcionan sin batería, son transparentes y permiten combinar visión normal con señales del espectro infrarrojo cercano.
Durante décadas hemos utilizado la Tierra como referencia para buscar vida fuera del Sistema Solar. Sin embargo, algunos astrobiólogos plantean una posibilidad mucho más interesante: podrían existir planetas con condiciones incluso mejores que las nuestras para mantener vida compleja durante miles de millones de años.
La lengua materna no determina de manera absoluta lo que una persona puede pensar, pero sí puede influir en qué aspectos de la realidad llaman más nuestra atención, cómo organizamos el espacio y el tiempo, cómo recordamos ciertos eventos e incluso cómo clasificamos los colores.
Un estudio de la Universidad de California en Berkeley descubrió que los chimpancés son menos propensos a quitar comida a individuos con los que mantienen vínculos estrechos. Además, cuando un amigo les roba, reaccionan de forma diferente que cuando lo hace un compañero con el que apenas tienen relación.
Un estudio demostró que los muones producidos por rayos cósmicos pueden utilizarse como sondas naturales para medir la electricidad en el interior de las nubes de tormenta. El hallazgo también explica por qué el telescopio GRAPES-3 detectaba muchas más tormentas hacia el este que hacia el oeste.