Seguir Martín Nicolás Parolari
Una nanoestructura de PVDF desarrollada en Madrid consiguió mantenerse hasta 12,9 ºC más fría que una referencia sin recubrimiento durante pruebas a pleno sol. El secreto no está en producir frío, sino en reflejar gran parte de la energía solar y encontrar una vía para expulsar el calor directamente hacia el espacio.
El equipo había reconocido durante el torneo que su preparación había sido limitada y que alcanzar las semifinales ya superaba sus propias expectativas. Pero después de sobrevivir a una derrota en grupos, remontar dos series decisivas y reencontrarse con un rival al que ya había vencido, PlayTime terminó reservando su actuación más contundente para la final.
El campeón tuvo que remontar desde el primer día y volvió a hacerlo cuando el torneo entró en su fase decisiva. Después de superar dos eliminatorias por 2-1, Bigetron by Vitality se encontró en la final con un ONIC que todavía no había cedido ni un solo mapa. Cuatro partidas después, la racha había terminado y el título de los Games of the Future tenía nuevo dueño.
El campeón construyó su camino alrededor de una fortaleza muy concreta: CS2. En la final, Liga Pro Team confirmó por qué era uno de los rivales más temibles en la fase física con un contundente 6-1, pero Team KZ ya tenía preparada la respuesta. Ganó Dust2, resistió el golpe y cerró el título en Nuke para imponerse 2-1.
Archangel Michael completó una jornada perfecta: sus tres luchadores ganaron la fase digital, llevaron después la ventaja al combate físico y terminaron sumando los 13 puntos máximos disponibles en cada enfrentamiento. Tres victorias, tres TKO y 39 puntos que dejaron sin respuesta al resto del torneo.
La nueva imagen infrarroja de NGC 2392 permite distinguir cúmulos compactos de polvo, filamentos supervivientes y una burbuja de gas ionizado alrededor de una enana blanca. Webb ofrece así una vista mucho más detallada de un proceso que Hubble ya había fotografiado en el año 2000.
El hallazgo ofrece la primera evidencia directa de puesta de huevos en uno de estos antiguos parientes de los mamíferos. Pero hay algo aún más interesante: sus huevos eran relativamente grandes y probablemente blandos, dos características que pudieron resultar especialmente útiles después de la peor extinción masiva de la historia de la Tierra.
Investigadores de Stanford utilizaron modelos capaces de tratar el ADN como un lenguaje para diseñar bacteriófagos enteros. De casi 300 candidatos sintetizados, 16 fueron capaces de infectar y destruir E. coli. El avance apunta a nuevas terapias contra bacterias resistentes, pero también abre un debate inevitable sobre bioseguridad.
Antonio Peña Peña, de la Universidad Autónoma de Madrid, ha obtenido una solución exacta de las ecuaciones de Einstein que combina un objeto en rotación con un universo en expansión. El resultado no solo completa una pieza que faltaba en relatividad general: también debilita la idea de que los agujeros negros puedan crecer al ritmo del cosmos y explicar la energía oscura.
El asteroide de unos 375 metros no supone ningún peligro para la Tierra, pero su trayectoria lo llevará por una región ocupada por satélites, etapas de cohetes y restos abandonados. Un nuevo estudio concluye que una colisión es extremadamente improbable, aunque no puede descartarse por completo.
El cohete transportaba el satélite de comunicaciones ChinaSat-4B hacia una órbita alta cuando se desintegró poco después de despegar desde Wenchang. Era el primer fallo del Long March 7A desde su accidentado debut en 2020 y rompe una racha de más de una docena de misiones exitosas.
Los grandes impactos son extremadamente improbables a escala humana, pero inevitables a escala geológica. El científico planetario Humberto Campins cree que la civilización debe mantener sistemas capaces de detectar y desviar objetos peligrosos. Apofis, que pasará muy cerca de la Tierra en 2029 sin riesgo de colisión, será uno de los grandes ensayos para entender cómo hacerlo.
El Local Volume Mapper no busca simplemente fotografiar nuestra galaxia, sino medir la composición, temperatura, densidad y movimiento del gas interestelar a gran escala. Ya ha observado cerca de 22.000 regiones del cielo y su archivo se acerca al objetivo final de 55 millones de espectros.
Durante décadas, los modelos mostraban un patrón bastante persistente en las profundidades de la Tierra. Un análisis de casi 30 años de datos magnéticos ha encontrado la excepción: bajo el Pacífico ecuatorial, una enorme región del núcleo externo pasó de moverse lentamente hacia el oeste a hacerlo con fuerza hacia el este. Y todavía no sabemos exactamente por qué.
Encontrar planetas fuera del Sistema Solar ha dejado de ser extraordinario: el catálogo ya supera los 6.000 mundos confirmados. El verdadero desafío ahora es descubrir si alguno está vivo. Dos propuestas llevan esa búsqueda al extremo: LIFE quiere hacer desaparecer la luz de una estrella; Life 2.0 plantea observarla con 900 telescopios a la vez.
La clásica caja amarilla de LEGO baja hasta los 26,90 euros con 484 piezas, 35 colores, ruedas, ventanas y una base para construir prácticamente cualquier cosa. Una de esas cajas que no obliga a seguir una historia concreta.
Había dedicado media vida a Just Dance y llevaba una década compitiendo por una noche así. En Astana, Franco Vitali encadenó actuación tras actuación hasta llegar a una última canción que podía cambiarlo todo. Y esta vez, cuando terminó la música, el gran título era suyo.
El equipo argentino convirtió la urgencia en una forma de competir: sobrevivió al debut, eliminó al campeón local, atravesó una semifinal por penales y levantó un 0-2 en la final. Todo desembocó en un cabezazo cuando quedaban 18,5 segundos y una última atajada que convirtió a NS Team en campeón de los Games of the Future 2026.
Las obras para transformar el entorno de Notre-Dame han abierto una ventana inesperada al pasado de París. Bajo la plaza, los arqueólogos están encontrando casas medievales, fosas de hace más de mil años, monedas romanas y objetos que permanecieron intactos durante siglos. Y todavía quieren seguir bajando.
Bacterias, algas, hongos y otros microorganismos están colonizando los residuos plásticos hasta formar comunidades propias. La ciencia las llama “plastisfera”, y una investigación de 2026 acaba de mostrar que sus habitantes no solo sobreviven allí: han desarrollado estrategias especialmente eficaces para hacerlo.