Venus tiene casi el mismo tamaño y masa que la Tierra, pero existe una diferencia evidente entre ambos mundos: nuestro planeta tiene una gran Luna y Venus no tiene ningún satélite. Un nuevo estudio propone una explicación sorprendentemente sencilla. Si Venus alguna vez tuvo una luna, su propia evolución gravitatoria podría haber terminado destruyéndola.
Un equipo liderado desde la Universidad Diego Portales de Chile confirmó la existencia de Elias 2-24 b, el planeta más joven detectado hasta ahora. Tiene menos de un millón de años y todavía se encuentra inmerso en el disco de gas y polvo del que está naciendo. El hallazgo permite observar prácticamente en directo una etapa de la formación planetaria que hasta ahora había resultado extremadamente difícil de estudiar.
Un nuevo estudio pone números a uno de los mayores sueños de la exploración espacial: construir ciudades permanentes en la Luna. La energía podría conseguirse en grandes cantidades, pero existe un recurso mucho más difícil de reemplazar. Incluso utilizando las estimaciones más optimistas, el agua lunar no alcanzaría para mantener durante mucho tiempo una gran ciudad.
Una plaza circular descubierta en Perú demuestra que algunas comunidades andinas ya podían organizar grandes construcciones ceremoniales cuando las pirámides de Egipto todavía no existían.
Once yacimientos del sudeste asiático revelaron una práctica funeraria mucho más antigua de lo esperado, capaz de transformar la historia conocida de la momificación.
Un equipo de Stanford consiguió seguir en tiempo real el salto cuántico de un fonón, la unidad mínima de vibración. El experimento confirma que incluso el sonido cambia de energía mediante escalones discretos invisibles para nosotros.
Las excavaciones de Santa Clara ya habían dejado un hallazgo extraordinario: tejido cerebral preservado mientras los huesos desaparecían. Ahora apareció un segundo caso en el mismo coro, junto a tumbas, textiles y miles de objetos.
Lo que comenzó en 2000 como un proyecto familiar para salvar fragmentos de coral terminó inspirando una técnica de restauración mundial. Hoy, enormes viveros submarinos cultivan decenas de miles antes de devolverlos al arrecife.
El Roman se une al Hubble y el Webb para ser los ojos de la humanidad en el espacio.
Durante 40 años se creyó que un templo de Kition conservaba 19 barcos de la Edad del Bronce. Un escaneo 3D encontró hasta 23 más y reveló que las imágenes se añadieron durante siglos.
Los científicos desarrollan nuevas formas de terapia de células CAR T que podrían finalmente tratar los tumores sólidos.
Estar sin compañía no tiene por qué convertirse en una experiencia dolorosa. Cinco cambios cotidianos pueden transformar esos momentos en una fuente de autonomía, calma y crecimiento personal.
Un ciberataque dejó fuera del juego a una organización que se dedica a rastrear meteoros.
En muchos empleos noruegos, 37,5 horas semanales y horarios flexibles ya forman parte de la normalidad. Un experimento con la semana de cuatro días sugiere que reducir todavía más el tiempo de trabajo no implica necesariamente producir menos.
Investigadores de Nueva Zelanda imitaron una pradera submarina utilizando plantas de plástico. Peces juveniles ocuparon rápidamente el refugio y cuanto más densa era la vegetación falsa, más atractivo resultaba.
Tomografías de fósiles de hasta 3,7 millones de años revelan que Australopithecus caminaba erguido mientras seguía trepando con frecuencia. El cambio decisivo llegó con los primeros Homo.
Glaciares, aguas subterráneas y otras reservas lentas amortiguaban sequías y temporadas secas. Un nuevo informe de la OMM advierte que ese colchón lleva una década disminuyendo y El Niño podría tensarlo todavía más.
Un solar destinado a nuevas viviendas ocultaba un edificio romano con seis estancias, un pórtico y toneladas de pistas sobre su función. No había hogares domésticos, pero sí hierro, bronce y señales de un gran incendio.
La tumba de un poderoso funcionario del Reino Antiguo apareció conectada a una red de enterramientos posteriores. Entre los hallazgos hay tres sarcófagos intactos, más de 100 ushabtis y una “puerta falsa” aún en su sitio original.
No hace falta esperar a que ocurra de golpe. El proceso ya está en marcha, avanza unos pocos milímetros por año, y los científicos acaban de descubrir que va mucho más adelantado de lo que pensaban