Ninguna de las dos especies sigue caminando sobre la Tierra. Pero parte de sus genes, mezclados hace decenas de miles de años, todavía están trabajando activamente dentro del cuerpo de personas vivas hoy
Durante casi todo el año parece un territorio sin vida. Pero bajo esa superficie árida hay semillas que llevan años, a veces décadas, esperando el momento exacto para germinar todas juntas
No fabricaron células nuevas en un laboratorio ni las trasplantaron desde afuera. Tomaron células que ya estaban ahí, en el propio páncreas, y las convencieron de cambiar de oficio
La geología clásica sostenía que estas cuencas no eran buenas candidatas para depósitos de este tipo. El hallazgo obliga a revisar esa idea
El santuario de Chleby, en República Checa, mide unos 230 metros de diámetro y tenía doce accesos cuya posición no parece casual. Los investigadores creen que permitían seguir los solsticios y un ciclo lunar de casi 19 años, cuando Stonehenge todavía estaba muy lejos de existir.
La reintroducción comenzó en 1982 en el cráter Ramón. Hoy hay cientos de estos animales recorriendo el sur de Israel y los estudios han revelado un efecto que iba mucho más allá de salvarlos de la desaparición: transportan semillas y recuperan funciones ecológicas perdidas durante décadas.
El cantante brasileño lleva décadas protegiendo una zona de Mata Atlántica en Río de Janeiro. Dos reservas privadas blindan legalmente parte del terreno y la finca funciona además como lugar de liberación de fauna rehabilitada y espacio para proyectos científicos.
El lago Vostok tiene unos 250 kilómetros de longitud y permanece enterrado bajo una de las regiones más inhóspitas del planeta. Su agua sigue líquida sin recibir luz solar y sus sedimentos podrían conservar un registro extraordinario del pasado de la Antártida.
Una modificación precisa mediante CRISPR permitió crear un hongo comestible que necesita menos nutrientes, ofrece una textura similar al pollo y reduce considerablemente su impacto ambiental.
El mayor peligro no siempre está donde hay más agua o más lagos. Al combinar su tamaño con la población expuesta y la capacidad de respuesta de cada territorio, los científicos han encontrado dos grandes puntos calientes: las altas montañas de Asia y unos Andes preocupantemente poco estudiados.
No es solo la más alta del país. Es también una de las pocas que puede invertir su propio funcionamiento: en vez de solo generar electricidad, también puede usarla para empujar el agua cuesta arriba
No tiene hacia dónde crecer en tierra firme. Así que directamente decidió fabricar más costa, bloque por bloque, en pleno mar
Observaciones coordinadas en rayos X y ondas de radio han detectado una polarización extraordinaria alrededor de una estrella ultramagnética. Los resultados encajan con la birrefringencia del vacío, aunque los científicos todavía evitan hablar de una confirmación definitiva.
No se propuso terminar el trabajo en vida. Diseñó un programa pensado para durar tres siglos y decidió empezarlo de todos modos
La resolución, promovida por Togo y respaldada por la Unión Africana, anima a gobiernos, escuelas, medios e instituciones a sustituir Mercator por proyecciones de áreas equivalentes. Equal Earth es la gran candidata, pero no será un nuevo mapamundi obligatorio.
Lo que parecía una actividad inofensiva terminó convertido en un operativo sanitario a escala estatal: 284 personas han sido evaluadas después de tocar a los animales y 213 recibieron la recomendación de iniciar la profilaxis posexposición.
Se convirtió en uno de los ingredientes más buscados para combatir la caída y fortalecer el cabello. Sin embargo, sus beneficios dependen de un factor que muchas personas desconocen.
Poder, sangre fría y encanto superficial: una clasificación elaborada por el psicólogo Kevin Dutton señala los diez trabajos en los que más abundan los rasgos psicopáticos.
No sembraron nada nuevo. La estrategia fue casi la contraria: dejar de sembrar y de a poco correrse del medio para que el terreno hiciera el resto
No es el mismo punto que marcan los mapas escolares. Es un lugar que se mueve todo el tiempo bajo nuestros pies, y su comportamiento reciente dejó perplejos a los científicos que lo vienen siguiendo desde hace casi dos siglos